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El arte de perder finales

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El primer Grand Slam de la temporada tenística tuvo un resultado habitual en su final masculina, la derrota del escocés Andy Murray que ha jugado, sin éxito, cinco finales del Open de Australia. En todas las categorías existe un gafe similar, bien en un mismo torneo o bien en el total de los Grand Slams, que repasamos a continuación.

Individual masculino

Murray es el segundo jugador de la historia que pierde cinco finales seguidas en un mismo Grand Slam porque ya le pasó a Bill Johnston en Estados Unidos entre 1920 y 1925 cuando ya era bicampeón del torneo. Pero perder cinco y no ganar ninguna no tiene precedente. Los que más se acercan a Murray son Ken Rosewall y Björn Borg, ambos con 0-4.

Ken Rosewall ganó cada Grand Slam en la era amateur y en la era Open excepto Wimbledon donde perdió sus cuatro finales, 1954 (ante el checo Drobný), 1956 (Lew Hoad), 1970 (John Newcombe) y 1974 (Jimmy Connors).

Al sueco Björn Borg, hexacampeón de Roland Garros y pentacampeón de Wimbledon, se le resistieron los otros dos grandes. El de Australia porque solo lo disputó una vez (1974) y el US Open porque primero Jimmy Connors (1976 en tierra y 1978) y luego John McEnroe (1980 y 1981) le vencieron en la gran final.

 

Individual femenino

Dos australianas comparten el gafe de más derrotas en una final de Grand Slam sin alzar el título, Jan Lehane y Evonne Goolagong.

Jan Lehane llegó a cuatro finales de Australia en años consecutivos, 1960-1963, cuando el torneo se disputaba sobre hierba pero tuvo la mala suerte de encontrarse siempre en la final con una de las mejores jugadoras de la historia, Margaret Court, que la derrotó en las cuatro finales sin ceder un solo set.

Evonne Goolagong, capaz de ganar los otros tres torneos de Grand Slam, se estrelló continuamente en la final del US Open. Goolagong perdió dos sobre hierba (1973 ante Margaret Court y y 1974 ante Billie Jean King) y otras dos sobre tierra (1975 y 1976 ante Chris Evert).

Dobles masculino

Los australianos Don Candy y Mervyn Rose formaron una gran pareja negada en las finales. Por separado tienen títulos de Grand Slam en dobles pero juntos perdieron cinco finales, tres en Australia, una en Estados Unidos y otra en Roland Garros. Don Candy prolongó su gafe en Australia cuando cambió de compañero perdiendo su cuarta final junto a Bob Howe.

A la altura del dúo Candy/Rose está el británico Harold Nisbet que perdió cinco finales, con cuatro compañeros diferentes, a finales del Siglo XIX. Sus derrotas fueron en Wimbledon (cuatro) y en Estados Unidos (una).

El otro componente de esta lista negra es Stan Smith que no pudo ganar Wimbledon al caer en las finales de 1972 (junto a Erik van Dillen) y 1974, 1980 y 1981 junto a Bob Lutz. Se da la paradoja que Smith/Lutz es, junto a la formada por los hermanos Doherty, la pareja con más victorias de la historia en finales de Copa Davis.

Dobles femenino

Los casos de derrotas continuas en finales de un mismo Grand Slam son multitud en esta disciplina. Encabeza la lista Pauline Betz que perdió sus siete finales disputadas, cinco en Estados Unidos, una en Wimbledon y otra en Roland Garros. Seis de esas derrotas –todas menos la de Estados Unidos en 1941– fueron junto a Doris Hart.

 

Entre las tenistas en activo hay una que acecha el récord negativo de Pauline Betz y es la australiana Casey Dellacqua que ha perdido finales en cada Grand Slam. Empezó la serie en Roland Garros 2008 y la ha continuado con Australia, Wimbledon y Estados Unidos en 2013 y Roland Garros y Estados Unidos en 2015.

Otras ilustres doblistas fueron incapaces de ganar un Grand Slam. Por ejemplo Lindsay Davenport perdió sus seis finales en Australia y las cinco que jugó en total junto a Natasha Zvereva, mientras que Jana Novotná y Larisa Savchenko cayeron en cinco finales entre Wimbledon 1991 y Roland Garros 1993.

Otra jugadora con marca de 0-6 es la argelina de nacimiento Françoise Dürr que, entre 1965 y 1975, perdió seis finales en Wimbledon con cinco parejas diferentes.

Los casos restantes (dejando al margen a Edna Wildey que aparecerá después) son de 0-4, marca que comparten Kathleen Le Messurier y Lorraine Coghlan en Australia y Patricia Todd en Estados Unidos.

Dobles mixto

En la competición mixta los peores balances en finales los firman dos mujeres, ambas australianas. Joyce Fitch sucumbió en las finales de Australia de 1946, 1947, 1949 (las tres junto a John Bromwich) y 1950. Mientras que Judy Tegart cayó en las finales de Estados Unidos de 1963, 1964, 1965 y 1970.

El gafe total

Además de comentar los jugadores marcados por un mismo Grand Slam también hay que reseñar a los tenistas que perdieron todas sus finales contando las cinco categorías.

Encabeza esta peculiar clasificación la estadounidense Edna Wildey que, siempre en Estados Unidos, perdió cinco finales en dobles y dos en mixto. Una contemporánea y compatriota, Louise Hammond, se quedó muy cerco del récord de Wildey, al perder seis finales en Estados Unidos, dos individuales, dos en dobles y dos en mixto.

Los hombres incapaces de ganar un Grand Slam fueron Bunny Austin y Geoff Brown. El británico Austin perdió tres finales individuales (además sin ganar un solo set) y otras tres en mixto.

El otro 0-6 lo firma el australiano Geoff Brown, que sufrió cinco de sus derrotas en la hierba de Wimbledon. Brown perdió la final individual de 1946 ante el francés Yvon Petra, tres finales de dobles (una de ellas en Australia) y dos finales más de dobles mixto.

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