Rusia 2018

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El 8 de diciembre, fecha maldita para Paolo Guerrero

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Paolo Guerrero, la estrella del fútbol del Perú que se perderá el Mundial de Rusia 2018 por una suspensión por doping, tenía tres años cuando, este mismo día hace tres décadas, su tío José Gonzales murió en un accidente aéreo.

No fue un accidente cualquiera sino una de las mayores tragedias del fútbol mundial: el avión que transportaba al popular club Alianza Lima cayó al mar y murieron 43 personas, incluidos Gonzales y otros 15 jugadores.

Este 8 de diciembre, por coincidencia, la FIFA anunció la suspensión para Guerrero, corajudo delantero que en la eliminatoria fue la clave para que el equipo “inca” ganara el derecho a volver a una justa mundialista por primera vez desde España 1982.

Aquel 8 de diciembre de 1987, Alianza retornaba a Lima en un chárter tras ganar un partido en la selva, cuando el avión cayó poco antes del aterrizaje. Las razones nunca se aclararon. Además de los jugadores murieron el cuerpo técnico, directivos, barristas y periodistas. Solo sobrevivió el piloto.

De Gonzales, “Caíco”, arquero de la selección peruana, quedaron fotos en que se le ve con su pequeño sobrino entrando a la cancha para los partidos.

Hay quienes creen que ese accidente es responsable de una fobia que pudo entorpecer la carrera de Guerrero: el miedo a volar, que lo llevó a literalmente huir aviones prestos a partir. José Guerrero, el padre, fue un delantero con mucho talento pero con una indisciplina incorregible que hizo que desapareciera pronto de las canchas. Un hermano materno del “Depredador”, Julio Rivera, llegó a la selección, pero sin dejar huella.

El gran aliento deportivo para el ahora suspendido jugador fue en realidad el recuerdo del hermano de su madre Petronila. De él heredó el amor por Alianza y el deseo de hacer una carrera exitosa aunque en una posición muy distinta.

Hoy, cuando como todos los años los aliancistas celebran misas por sus muertos, llegó la noticia de la suspensión para Paolo, quien a los 33 años -la misma edad de su tío al morir- ya estaba inhabilitado de forma provisional desde inicios de noviembre.

Contra Guerrero, quien mostró siempre sólida disciplina, hay una prueba positiva en un control antidoping. Él se dice inocente y sus abogados aún confían en la apelación.

En un país fragmentado por diversas razones, pocos cosas tienen pleno consenso. Una de ellas es que no hubo nadie que hiciera tanto como Guerrero para que el Perú se clasificara a Rusia. La paradoja es que ahora se perderá el Mundial.

 

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