Tenis

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De tenistas y de tenis

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Se da en cualquier deporte. Cualquier disciplina. Ya sea individual o por equipos. Incluso en el omnipresente fútbol. También en tenis. ¿El interés está en el deporte, o en el deportista o equipo que nos interesa? Piénsenlo. Hay excepciones para todo, pero el interés general siempre depende de la actuación o de las expectativas generadas por el participante (tenista en este caso) del momento.

El último ejemplo lo hemos tenido en las Antípodas. Estos días se celebra el Open de Australia en Melbourne, primer Grand Slam del año y al que Rafa Nadal (parece que no existía ningún español más, quizás exceptuando a Garbiñe) llegaba tras haber ganado una exhibición en Abu Dhabi y sólo perdiendo ante Djokovic en la final de Doha.

Rafa cayó en primera ronda, ante Verdasco (nótese que no ganó Verdasco, sino que perdió Nadal) y ahí se acabo el interés en el torneo. Perdón, ahí se acabo el interés de todos aquellos que creyendo ser aficionados al tenis, lo son en realidad a un jugador. Conste, que un servidor es seguidor de Rafa, pero sobre todo del tenis. Porque Melbourne, ya no sólo es que hubiera 19 españoles en singles, sino que se trata de un Grand Slam. Uno de los cuatro torneos más importantes del año, con permiso de los JJOO.

 

Y ya ni hablamos de torneos que no sean Grand Slam y que no tengan españoles (y a Nadal a la cabeza) en pelea por el título. La visibilidad es nula. Y no lo olvidemos, España tiene 4 tenistas en el Top-10, dos chicos y dos chicas (Carla lo será de nuevo tras Melbourne).

Los ejemplos abundan semana a semana. Por norma general, torneo (independiente de su categoría) sin españoles, torneo que no tiene (casi) cobertura. Torneo con españoles, torneo que tiene algo más de cobertura mientras haya tenistas nacionales en liza (Bautista en Auckland, a principios de año). Es así, y desgraciadamente no va a cambiar.

Si hablamos de chicas, la cosa se pone peor aún. Fuera de Garbiñe y Carla, el ostracismo más absoluto. Las Finales WTA de 2015 tuvieron la mayor cobertura en años en España gracias a que Garbiñe llegó como segunda favorita. Es cierto que, ahora mismo, fuera de Garbiñe y Carla, la tenista mejor clasificada es Lara Arruabarrena, 86ª, y no vende. Pero, con dos tenistas en el TOP 10 (único país), la cobertura es nefasta.

Con la Copa Davis ocurre lo mismo. En este caso, hablamos de países más que de tenistas. Pero incluso aquí, el interés en la competición depende también de si las grandes estrellas deciden participar o no. Por ejemplo, en 2014 la Davis se centró en saber si Federer sumaría el título a su palmarés, el año pasado le tocó el turno a Murray. Añadir que la Copa Davis, de por sí, necesita sus propias reformas, más allá de la atención mediática que se le preste.

 

Aun así, en España el interés por la Davis ha caído en picado desde que el combinado nacional no pelea por la ensaladera (recordemos, campeones en 2000, 2004, 2008, 2009 y 2011). Ahora mismo espera a jugar eliminatoria de Grupo I ante Ucrania en julio, y el premio (de ganar, en 2015 se perdió este cruce) será jugar play-off a Grupo Mundial ante una de las selecciones perdedoras de la 1R de Grupo Mundial. Y se ha llegado a jugar por la permanencia en Grupo I.

La Copa Federación tiene menos cobertura aún, toda vez que España es pentacampeona (1991, 1993, 1994, 1995 y 1998). Ahora mismo está en el Grupo Mundial II y jugará ante Serbia para aspirar al play-off de Grupo Mundial ante una de las perdedoras de 1R de Grupo Mundial.

Recapitulando, desde hace mucho tiempo, la atención no se fija en el deporte, sino en el deportista y en ver hasta dónde llega. Deporte que no tiene participación española, se queda sin cobertura. Deporte que, aún teniendo participación española, ésta no tiene opciones de ganar al final (participar nunca es suficiente) tiene apenas cobertura. Nos guste o no, siempre tiramos para casa. Quizás es innato, quizás hemos aprendido a hacerlo (o las tv nos han guiado hacia ello). Pero es así. Por supuesto, no se puede generalizar pero a gran escala, nos mueve nuestro deportista/equipo que el deporte.

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