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De profesión, tercer portero en el Calcio

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La defensa de tres centrales, las sesiones dobles de entrenamiento, la rigurosidad táctica, los tifos, las mujeres florero de los programas de minuto y resultado, los oriundi, las citas de Gianni Brera, los traspasos ciclotímicos, los escándalos por apuestas, el capo ultrà, líbero, el regista, el trequartista… El imaginario del Calcio es tan rico y vasto que incluso un rol tan aparentemente nimio y carente de enjundia como el de tercer portero adquiere en él una idiosincrasia especial.

En cualquier liga de máximo nivel competitivo que se precie, el papel de portero suplente del suplente recae la inmensa mayoría de las veces en el arquero más preparado del filial o en un canterano un poco más asentado que lo asume y ejerce durante un par de temporadas antes de salir por la puerta trasera hacia un destino de menor lustre en busca de minutos. Pero esto es Italia y en el Calcio ser tercer portero es toda una profesión cualificada llevada a cabo por guardametas veteranos, con ascendencia por su experiencia sobre sus compañeros, con sentido de grupo como principal atributo y con un peso deportivo ínfimo pero importante a nivel de entrenamientos.

Poco importa no disputar ni un solo minuto durante temporadas enteras y consecutivas sin ni siquiera oler algún encuentro de Coppa. Son hombres de club y no hay margen para evidenciar la frustración razonable de ver cómo tu carrera se disipa sin la esperanza de disfrutar del gusanillo competitivo que sólo se vive en un partido real. Ellos son afanosos soldados de un oficio que desarrollan con orgullo en la sombra, de manera consciente, totalmente asimilada y sin voluntad de reversión.

 

Repasamos aquí a los terceros porteros con conocimiento de causa de la actual Serie A, un territorio de rarezas autóctonas donde muy pocos equipos se privan de su desconocida pero recurrente figura de peculiar relevancia y extendida presencia. Al menos en Italia, donde toda la plantilla puede entrar en la convocatoria y sentarse en el banquillo cada domingo, pueden ver todos los partidos vestidos de corto.

Tommaso BERNI (Inter / 33 años) Todo un artesano dentro de su estatus. En las diez temporadas que suma en Serie A, Berni solamente ha disputado nueve encuentros en la máxima categoría. Surgido en el Inter, pasó por todas las categorías inferiores de la Nazionale y tras probar suerte en la segunda división inglesa con el hoy desaparecido Wimbledon y años más tarde en el Sporting de Braga, regresó hace dos años al equipo nerazzurro ya plenamente adaptado a su residual rol pese a su juventud.

Walter BRESSAN (Chievo / 35 años) El Chievo se hizo con sus servicios el verano pasado con la intención previa específica de que se convirtiese en su tercer guardameta tras un bagaje a sus espaldas de un partido en Serie A y cinco goles encajados. Un debut que se produjo en la última jornada del campeonato pasado con el Cesena, donde ya ejercía de tercer hombre bajo el larguero. En el currículum de Bressan destaca sobre todo su debut con Italia sub-18 allá por 1999.

Luca CASTELLAZZI (Torino / 40 años) El único jugador de toda la Serie A nacido en 1975 y, por tanto, el abuelo del campeonato. Castellazzi llegó al Inter en la recta final de una buena carrera, sobre todo en Brescia y en la Sampdoria, ya dispuesto a ejercer de suplente y hace dos campañas firmó por el Torino para seguir haciendo lo mismo como tercer meta en discordia. De granata sólo ha disputado un partido y fue en Coppa, por lo que va ya por su tercera temporada en blanco en Serie A. Acaba contrato y podría retirarse. Si el Toro ya no se juega nada en las últimas jornadas, podría tener su justo premio en forma de titularidad.

 

Ferdinando COPPOLA (Verona / 37 años) Trece temporadas en Serie A le contemplan, con una media de nueve partidos por cada una de ellas. Sus mejores años llegaron en Ascoli tras surgir en el Napoli y ser suplente de Pagliuca en Bolonia, lugar adonde regresó el curso pasado para ser el meta titular en el ascenso de los felsinei. Su buen nivel en el conjunto bianconero de Las Marcas le llevó en su momento al Milan, donde nunca llegó a debutar en partido oficial. Con cinco ascensos a Serie B en su haber, lo suyo más que amor por el cargo ha sido ley de vida.

Bogdan LOBONT (Roma / 38 años) Siete temporadas acumula ya el internacional rumano en la Roma, con la que ha disputado un total de 28 partidos si sumamos todas las competiciones oficiales. Inédito desde hace tres campañas, Lobont es un ilustre guardián de las porterías venido a menos: ha ganado ligas con el Rapid y el Dinamo de Bucarest en su país, ha disputado dos Eurocopas y jugó en el Ajax y también en la Fiorentina hasta aceptar su situación. Su contrato termina en junio, veremos si entonces los giallorossi vuelven a renovar a su tercer arquero o deciden buscarse a otro. Su edad y su salario de medio millón al año -el tercer portero mejor pagado de Italia- podrían ser un pequeño obstáculo.

Alberto POMINI (Sassuolo / 35 años) Con ocho campañas seguidas en el Sassuolo, Pomini es un testigo privilegiado del auge del conjunto neroverde hasta su instalación actual como una realidad creciente en la parte alta de la tabla. Protagonista en primera persona del ascenso a la máxima categoría en 2013, perdió presencia una vez en Serie A pero se mantiene fiel a los colores pese a que únicamente suma siete partidos en las últimas tres temporadas, ninguno de ellos en la 2015/2016.

 

Christian PUGGIONI (Sampdoria / 35 años) Viviano lo ha jugado absolutamente todo en la Sampdoria esta temporada pero de tener algún mínimo percance parece que Puggioni no sería su alternativa sino el joven Brignoli tras sus buenas actuaciones pasadas en la Ternana. Canterano blucerchiato, regresó el pasado verano a Génova tras varios años en ruta por Italia y una última etapa más estable ya como suplente en el Chievo Verona. Un logro remarcable: ser el último portero que ha ganado un partido en Serie A con la camiseta de la Reggina.

Maurizio PUGLIESI (Empoli / 39 años) Tras toda una vida en las divisiones inferiores del Calcio y procedente de un Pisa en Lega Pro en el que nunca logró erigirse titular, a Pugliesi le llegó en 2014 la oportunidad de firmar por un Empoli que tenía la necesidad imperiosa de cubrir la tercera de las plazas reservadas a los porteros. Nunca ha jugado un partido en Serie A y a su edad y con un contrato en vías de finalizar el próximo junio, parece que sólo una carambola podría hacerle debutar en la élite.

RUBINHO (Juventus / 33 años) Fue el portero titular en las medallas de oro de Brasil en el Mundial sub-17 de 1999 y en el Sudamericano sub-20 de 2001 compartiendo protagonismo junto al emperador Adriano. Hermano del ex interista Zé Elías, Rubinho llegó a Italia desde el Corinthians, donde fue suplente de Dida, para firmar por el Genoa y ser un fijo en sus tres campañas allí. Después Palermo, Livorno y Torino para ir acostumbrándose a estar a la sombra y llegar a una Juve en la que suma cuatro temporadas, tres Scudetti y dos partidos en Serie A en total. Su mayor logro reciente es la frase que le dedicó Buffon en la dedicatoria que brindó a sus compañeros tras el récord de imbatibilidad: “líder paciente y silencioso”.

Massimo ZAPPINO (Frosinone / 34 años) Hijo de las favelas de su Brasil natal y adoptado por una familia italiana con nueve años, Zappino es toda una institución en el Frosinone, donde debutó, consiguió el ascenso a Serie B en 2006 y adonde regresó tras un largo periplo para conquistar el reciente doble ascenso desde Lega Pro a Serie A. Una categoría en la que ha perdido todo el peso deportivo que tenía antes con dos porteros jóvenes y prometedores por delante como son Leali y Bardi. Pese a ello, es el guardameta de la lista que más partidos acumula en la presente temporada: dos.

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