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David Ferrer: las lesiones y la edad pasan factura

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David Ferrer (Jávea, 1982) ha vivido un 2017 de sabor amargo. Con 24 victorias y 21 derrotas, el alicantino cierra una temporada con más sombras que luces fuera de los 30 mejores por primera vez desde 2004 (51º).

Lo mejor de la temporada para Ferrer ha sido sin duda el título en la tierra de Bastad en verano tras un año 2016 en blanco. De hecho, David no pierde una final desde el torneo de Viena en 2014 (seis títulos consecutivos).

El triunfo ante el austriaco Dominic Thiem cuando era número 8 en los cuartos de final del Masters 1000 de Cincinnati ha sido su mejor victoria de la temporada por el ranking del rival. Su único triunfo ante un top10 (1-3).

El tenis español en el siglo XXI no se entendería sin David Ferrer. Eso que vaya por delante.

Ferru comenzó el año fuera de los 20 mejores del mundo por primera vez desde 2005 tras una temporada ya difícil. Llegó al Open de Australia habiendo ganado sólo un partido (Tomic en Brisbane). En la primera gran cita del año cayó en tercera ronda ante Roberto Bautista.

Tras este primer Grand Slam y hasta el torneo de Estoril Ferrer no ganó un partido. Del 21 de enero hasta el 4 de mayo. Tres meses y medio. ATP 250 de Argentina, ATP500 de Río, Masters 1000 de Miami y ATP 500 de Barcelona.

En el citado torneo de Estoril alcanzó sus primeras semifinales de la temporada cayendo ante Carreño. En los dos últimos Masters 1000 sobre tierra, el alicantino cosechó sendas derrotas ante Nishikori. En Madrid en tercera ronda y en Roma en segunda ronda.

Y en Roland Garros, cita que el propio David se había puesto como punto de reflexión de cara a su futuro, jugó dos extenuantes partidos: el primero ante el americano Young que ganó 13-11 en el quinto en 4h y media. El segundo ante su compatriota Feliciano, también en el quinto en casi cuatro horas. Ya en este tramo de temporada de dura y tierra, Ferrer salió del top30.

Llegó la hierba y la situación no mejoró. Pese a jugar dos torneos antes de Wimbledon, Halle y el estrenado Antalya Open, no ganó un partido hasta vencer en primera ronda en Londres al francés Richard Gasquet. El belga Darcis se retiró y Ferru paró su aventura verde ante Berdych en tres sets en tercera ronda.

Antes de afrontar el verano de cemento americano, Ferrer volvió a la tierra, donde mejor se siente. Y fue una gran decisión. En el polvo de ladrillo de Bastad (Suecia), Ferrer encadenó su mejor racha de la temporada y ganó cinco partidos (casi el 21% de las victorias de esta temporada) para levantar el título, su 27ª corona ATP y primera desde Viena 2015.

La semana fantástica del de Jávea no se vio extendida en el siguiente torneo en la tierra de Hamburgo donde superó al georgiano Basilashvili pero cayó a la segunda ante el argentino Delbonis.

Llegó agosto y con él, la gira de Masters 1000 sobre cemento americano con las vistas en el USOpen. En Montreal, la derrota de David fue ante Federer en octavos tras haber ganado a Edmund y a Sock.

En Cincinnati se produjo la segunda mejor semana (o quizás la mejor por el nivel del torneo) de la temporada. Se plantó en semifinales, ganando a un top10 (Goffin) por el camino y sólo le paró el australiano Kyrgios en un doble tie-break. Llegó al número 25, su mejor ranking desde el inicio de temporada.

El último Grand Slam de 2017 no fue nada positivo. Derrota a la primera ante Kukushkin. Volvió a salir del top30. Los problemas físicos le impidieron disputar un partido de la gira asiática. Y reapareció en la pista indoor europea. Tres partidos en Bélgica y dos derrotas en primera ronda (Viena y París) para cerrar el año. Un torneo de París que vio el mayor éxito en cuanto a título de Ferrer en 2012. Recordamos que hablamos de un finalista de Gand Slam.

Las lesiones y la edad (35) son dos de los principales factores que explican la temporada del alicantino. Acabará en torno al número 34, como el sexto tenista español en el ranking.

La edad no perdona y Ferrer es uno de los veteranos del circuito. Todo lo que se le agradezca su carrera a Ferrer es poco. Y como el propio tenista ha comentado en alguna ocasión: “He tenido una carrera regular, sin una lesión importante. Hubiese firmado tener una carrera como la que he tenido y llegar a los 35 años como estoy ahora”.

Nada más que añadir.

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