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Dante Bonfim, el señalado del Bayern

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Cada futbolista tiene sus épocas más buenas y sus épocas más malas. Ningún ser humano es capaz de estar muchos años y de forma ininterrumpida rindiendo al 100% sin cometer fallos y siempre en la excelencia, a menos que te llames Lionel Messi o Cristiano Ronaldo, claro está. Lesiones, problemas personales, psicológicos, o el poco entendimiento con el entrenador pueden ser algunos de los tantos motivos por los que un futbolista no sea capaz de ofrecer un nivel que si que daba hacía unos meses.  Este es el caso de Dante, un central “desconocido” que en su primera temporada en la mas pura élite lograba un triplete, pero que empezó a decaer a partir de este.

No me pararé mucho en explicar a Dante. No es un central que pueda ser titular en un equipo de la élite, aunque si es un defensa ideal para rotaciones y para partidos ante equipos de menos nivel. No brilla a campo abierto, pero si en contextos donde el equipo está mas junto. Ya con 31 años es difícil convertir a Dante en un central de clase mundial aunque si Heynckes o Guardiola hubieran llegado a la vida de Dante hace 10 años, quizás, si lo sería. Ahora mismo no puedes pretender ganar un triplete con él. Aún así, en 2013 la mayoría firmó lo mismo.

El partido más importante de su carrera ¿principio del fin?

 

 

Resulta difícil establecer un momento determinado para definir el momento en el cual Dante entró en la mala dinámica. Muchos coinciden en que la final de la Champions ante el BVB, concretamente el penalti innecesario a Reus. A partir de ese momento, el nivel de Dante decrece. El nuevo estilo de Guardiola tampoco ayuda demasiado: el equipo queda muy expuesto a los contragolpes y Dante no es precisamente el defensa mas rápido de piernas ni de mente. El sistema requiere que todos los jugadores estén continuamente concentrados y el de Bahía tiende a desconectarse.

En lineas generales, su primer año con Guardiola no fue una catástrofe, ni mucho menos. Lo que si fue una catástrofe fue su único partido del Mundial de Brasil, a la postre, su cruz para el resto de su carrera deportiva: El 7-1 más famoso de la historia.

“Para mi el Mundial es pasado, lo he superado. Estoy bien, pero desde el Mundial Dante siempre tiene la culpa, por lo menos eso es lo que siempre se escribe. Este teatro me deja siempre en una situación jodida. A mi como jugador no me influye, pero puede que la opinión de los aficionados si se vea influida, quizás hasta a la del club. Cada uno escribe lo que quiere. Hay que tener cuidado, porque soy un jugador que necesita más respeto. Si alguien quiere criticarme mejor que me lo diga a la cara.” [Declaraciones de Dante a TZ después del Wolfsburg 4 – Bayern 1]

Su partido en el Volkswagen Arena fue de todo menos bueno y casi todas las criticas fueron dirigidas a él porque quedó retratado en varios de los cuatro goles que encajó el Bayern, aunque ni mucho menos fue el principal culpable de aquella derrota. A partir de ese partido los rumores sobre que Guardiola iba a optar por no alinearlo más se dispararon, aunque solo se quedó sin jugar 3 partidos por las rotaciones (HSV y Köln) o porque sus características no casaban con las del rival (Shaktar Donezk). Las aguas parecían haberse calmado, pero llegó su partido en Hannover: En media hora provocó casi dos goles, de hecho, en el gol que encajó el Bayern no siguió la marca de Kiyotake, y acabó sustituido por Lewandowski a quince minutos de acabar la primera parte. Los fantasmas de Belo Horizonte volvían a sobrevolar sobre la figura del brasileño.

Pep Guardiola: “Fue una cuestión táctica. Normalmente no hago cambios en la primera parte, pero no me gustó lo que estaba viendo. Por eso lo cambié. (Dante) Es uno de los mejores profesionales con los que me he encontrado en mi carrera como entrenador y futbolista.”

Dante: “Estaba un poco triste. Entiendo al entrenador, ¿por qué va a dejar jugar a tres centrales cuando el contrario juega con los once jugadores atrás?”

Dante no es ni será el mejor defensa que tiene o tendrá el Bayern. Él mismo sabe que su nivel actual dista mucho de lo que pide un club como el bávaro. Nunca ha hablado mal de sus compañeros ni de su entrenador, incluso me atrevería a decir que es una pieza clave dentro del vestuario. Se marchará en verano casi seguro si Javi Martínez y Badstuber se recuperan al 100%. Eberl, Director Deportivo del Gladbach, ya ha dejado abierta la posibilidad de que puede volver. Dante nunca será tan popular como Ribery o como Robben, pero los fans se agolpan en los entrenos a pedirle un autógrafo porque es de los que mas veces se presta a hacerse fotos y a firmar camisetas. Dante tendrá la culpa de muchas cosas, algunos dirán mas malas que buenas, pero nunca se le podrá reprochar su profesionalidad.

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