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Dani Alves y el síndrome del miembro fantasma

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El síndrome del miembro fantasma se conoce como la percepción de que un miembro amputado todavía está conectado al cuerpo. Se dice que entre el 50 y el 80% de las personas experimentan este tipo de situaciones.

Algo similar está viviendo el Barcelona con la partida de Dani Alves. El brasileño ya no está, pero el equipo intenta funcionar como si lo estuviera. El lateral, con pies de mediocampista, era el socio de Messi, quien en alguna oportunidad explicó lo siguiente acerca de su relación: “Hemos pasado mucho tiempo juntos dentro y fuera del campo y el día a día nos ha llevado a tener una gran amistad. Eso también ayuda mucho en los partidos”.

A grandes rasgos con la llegada de Luis Enrique y la entrega del mando de Xavi, Messi se hizo cada día más el punto focal del juego del Barcelona, para ello funcionaban tres mecanismos: La asociación con Alves, la compensación de Rakitic y los desmarques de Neymar y Jordi Alba.

 

 

Para suplir a Alves se fichó a Aleix Vidal, lateral profundo que puede hacer toda la banda pero que desconoce los principios del juego del Barcelona, lo que ocasiona que le cueste cumplir con el circuito del juego azulgrana. La otra solución resultó ser Sergi Roberto, que, gracias su desarrollo como centrocampista, participa del circuito de movimiento de balón sin problemas, pero que sufre horrores en defensa.

El principal damnificado de esta situación es el croata Rakitic, que había cumplido su labor compensatoria a las mil maravillas, pero que no encuentra la solución a los nuevos desafíos de su posición, lo que ha llevado al técnico asturiano a probar varias opciones en la posición de interior derecho.

El reto para Luis Enrique será encontrar la mejor solución en el tramo final de la temporada para el sector derecho del campo, que pueda servir de sostén al ente creador de su equipo, buscando un futbolista que le facilite la asociación a Messi y la mayor seguridad defensiva posible.

 

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