Se habla de:

Fútbol inglés

article title

Chelsea, donde la paciencia brilla por su ausencia

Tweet about this on TwitterShare on FacebookShare on Google+Share on LinkedIn

¿Es el Chelsea un grande de Europa? Su plantilla y las multimillonarias inversiones dicen que sí. En cambio, la historia y los títulos conseguidos ponen en duda dicha afirmación. Lampard, Drogba o Terry se han convertido en estrellas gracias al Chelsea, y el Chelsea ha crecido gracias a ellos. Un destino atractivo para futbolistas consagrados como fuera para Eto’o, Ballack, Deco o Shevchenko, pero un lugar no tan apetecible para jóvenes con ganas de triunfar. Hazard y Oscar han sido más afortundados, pero otros muchos se quedaron en el camino, carne de banquillo y minusvaloración, tuvieron que partir para triunfar. Síntoma preocupante para un aspirante a equipo grande de verdad.

El belga Romelu Lukaku fichó por el Chelsea en el año 2011. Era una de las mayores promesas de Europa, con tan solo 18 años ya llamó la atención de los grandes clubes del viejo continente. Roman Abramovich desembolsó 22 millones de euros para hacerse con la perla del Anderlecht, pero la realidad nunca estuvo a la altura de las expectativas creadas. Su primera temporada en el Chelsea no fue lo fructífera que le hubiera gustado, tan solo disputó 8 partidos. Una exitosa cesión al West Bromwich Albion (17 goles en 38 partidos de Liga) le valió su vuelta a Londres en 2013. Erró un fatídico penalti en la tanda para perder la Supercopa de Europa ante el Bayern y Mourinho decidió traspasarlo al Everton por 35 millones de euros. No fue un gran verano para él, pero a veces la felicidad se encuentra donde menos te lo esperas. Tres campañas en el equipo del Merseyside y 58 goles más tarde se ha consolidado como uno de los mejores delanteros de la Premier, por lo que los antiguos pronósticos de futura estrella no estaban equivocados. Un fracaso made in Chelsea.

 

Un caso similar es el de su compatriota Kevin de Bruyne. El Chelsea lo firmó del KRC Genk en el año 2012 por 8 millones de euros. Una productiva cesión en el Werder Bremen facilitó la decisión de José Mourinho para incorporarlo a la plantilla blue de cara a la temporada 2013-14. Sin embargo no terminó de adaptarse y a mitad de año el técnico portugués, harto incluso de que se le preguntase en rueda de prensa por los minutos del belga, no dudó en aceptar la oferta de 22 millones de euros procedente del Wolfsburgo. El rendimiento del talentoso mediocampista afloró en Alemania y, caprichos del destino, ha reforzado a uno de los rivales directos del Chelsea: el Manchester City. El jeque citizen, presumiendo de poder adquisitivo, ha dejado la friolera de 74 millones de euros en las arcas del equipo teutón para hacerse con los servicios de Kevin De Bruyne. Según varios expertos, un futbolista de los más prometedores en el panorama actual y que, si la paciencia no brillase por su ausencia, podría haber triunfado en Stamford Bridge.

 

Estos dos casos sean quizá por los cuales aficionados y dirigentes se lamenten pensando en lo que pudo ser y no fue. Sin embargo no son las únicas víctimas de la pésima gestión y la ausencia de paciencia del club londinense. Daniel Sturridge fue fichado del Manchester City por 7 millones cuando apenas tenía 20 años. Tras varias temporadas siendo suplente habitual, el Chelsea no tardó en aceptar los 15 millones que el Liverpool estuvo dispuesto a pagar por el inglés. Fue en un mercado de invierno, pero su segunda mitad de curso bastó para ver la calidad y el olfato de gol que atesora (11 goles en 16 partidos). La posterior campaña fue la de su explosión. Junto con Luis Suárez y Sterling formó una delantera envidiable, marco 24 goles y estuvo a punto de alcanzar una Premier ansiada por los reds. Posteriormente las lesiones no le ayudarían a mantenerse en la cumbre, pero es un nuevo desacierto y falta de previsión del Chelsea. Otro más.

Tres ventas a causa de no querer esperar, de pensar que el éxito es inmediato y que dinero equivale a títulos. Ahora, tres equipos rivales están reforzados con grandes jugadores a costa del Chelsea, pero no piensen que han aprendido la lección, hay más. Mohamed Salah (Roma), Juan Mata (Manchester United), Franco Di Santo (Schalke 04) o Andre Schurrle (Wolfsburgo) han corrido la misma suerte. Llámenlo falta de previsión, ausencia de proyecto o minusvaloración de los jugadores anteriormente citados. La mala gestión de la política de cantera y trabajo exhaustivo con jóvenes puede haber influido negativamente. ¿Cuántos canteranos han triunfado en el primer equipo? Muy pocos. Los millones han convertido al Chelsea en un equipo grande, pero sus decisiones no lo han demostrado. Las estadísticas y los títulos no engañan. El barrio de Chelsea, donde la paciencia brilla por su ausencia.

Tweet about this on TwitterShare on FacebookShare on Google+Share on LinkedIn

Artículos relacionados