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Cuando Kyrie Irving me ganó para siempre

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He de reconocer que no soy un grandísimo aficionado a la NBA. Sin embargo, sí que me gusta estar al tanto de lo que ocurre en la liga, así como ver algún partido cuando los horarios me lo permiten. Siempre he sido un poco de los Boston Celtics, aunque cuando el ‘Rey’ James llegó a Cleveland, me enamoré de los Cavaliers. LeBron se marchó y en Cleveland tenían que levantarse de aquello. Todo empezó con el ‘pick’ uno del draft de 2011, cuando seleccionaron a Kyrie Irving. El joven base estaba llamado a ser uno de los grandes jugadores de la NBA, pero tenía que demostrarlo, y vaya si lo hizo.

Después de tres buenas temporadas en la NBA en las que fue Rookie del año en la primera, y ‘All-Star’ en las dos siguientes, llegó el verano de 2014, era año de Mundial de Baloncesto, y se jugaba en España. Estados Unidos comenzaba como clara favorita para revalidad el título, aunque la vitola de anfitrión de España parecía augurar una trepidante final entre españoles y estadounidenses. España cayó en cuartos de final frente a Francia, mientras que Estados Unidos llegó a la final, donde se enfrentó a Serbia.

En la final Estados Unidos no pasó excesivos apuros y se impuso con contundencia a los serbios, pero ese día fue especial para mí. Fue la primera y única vez que vi a Kyrie Irving en directo, y me dejó prendado. 26 puntos en la final, con un seis de seis en triples le sirvieron para ser el MVP de aquel Mundial. Esto junto a la lección de humildad y de baloncesto que dio aquella noche de septiembre también le sirvieron para ganarme para siempre.

Después de este campeonato comenzaba una nueva temporada en la NBA, con unos Cavaliers favoritos al título gracias al ‘Big Three’ formado por el propio Irving, Kevin Love y el hijo pródigo, LeBron James, quien quería ganar un título en casa. En esa primera temporada de los nuevos ‘Cavs’, no consiguieron el anillo, algo que se les escapó en las Finales frente a los todopoderosos Golden State Warriors. Irving se lesionó en el primer partido y no pudo jugar más en toda la serie. La conjura en verano fue sencilla, estar más unidos que nunca para conseguir el tan ansiado anillo la temporada siguiente.

La temporada comenzó, pero Irving no estaba en el equipo por culpa de la lesión sufrida frente a los Warriors varios meses antes. Irving no se recuperaba, pero los Cavaliers seguían ganando para ser fuertes en los playoffs. Kyrie debutó en diciembre frente a los 76ers, y desde entonces fue cogiendo la forma, siempre con el título en mente y con unas finales que, aunque él no lo supiera, serían históricas. En los playoffs todo avanzó con normalidad, hasta que llegaron las Finales, donde Irving tenía una cita con la historia.

El rival de los Cavaliers en las finales volvía a ser el mismo, los Warriors de Curry. Los ‘Cavs’ se pusieron 3-1 abajo, y se tenía que dar un milagro para que aquello cambiase. El milagro se dio, se llegó al 3-3 y la final se decidiría en el séptimo partido. El partido fue trepidante, idas y venidas, con las grandes estrellas dando la talla. Quedaba poco más de un minuto para el final e Irving cogió el balón. Le pidió el bloqueo a J.R. Smith para emparejarse con Curry. Lo sacó a bailar y bailaron juntos varios segundos. 55 segundos para el final. Irving da un paso atrás, lanza, y encesta. Triple para los Cavaliers cuando quedaban 54 segundos para el final. 92-89 para Irving y los suyos. Ese triple le dio el título a los de Cleveland, e Irving fue el héroe, el hombre que no pudo participar en las anteriores Finales.

Esta madrugada Warriors y Cavaliers se vuelven a enfrentar en unas Finales de la NBA. Irving está al 100% y la serie entre los dos equipos dominadores de la liga será emocionante. Esperemos que Kyrie repita lo que hizo hace casi tres años, cuando me ganó para siempre. Aquella vez fue el líder de su equipo en una final frente a un rival inferior. Esta vez, junto al ‘Rey’ James debe ser el encargado de hacer que sus Cavaliers se conviertan en leyenda, algo que Irving está muy cerca de ser. Un jugador único, que me tiene ganado desde aquel 14 de septiembre de 2014, cuando le vi por primera y única vez en directo.

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