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Cuando en los ’80 hacías la decathlon desde el sofá

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DEUS EX MACHINA – Como fiel adepto (desilusionado tras el KO de Madrid) al espíritu olímpico, he tomado la firme determinación de que todo esto no tiene que afectarme, así que he decidido organizar mis propios Juegos Olímpicos en casa. Mejor dicho, mis propias Videolimpiadas, en las que no sé si saben soy un experto. No son pocos los videojuegos que se han basado en tan magno evento, así que tengo margen de maniobra de sobra para organizar una competición casera con unos cuantos amigos y pasar este mal trago hasta que sepamos si nos presentamos a los Juegos de 2024 o no.

Eso sí, no se crean que voy a jugar a los juegos oficiales licenciados por el COI, de eso nada. Desde 1992 el Comité Olímpico Internacional cede su imagen para que exista un videojuego oficial de cada competición. El primero fue Olympic Gold, basado en las olimpiadas de Barcelona 1992 (¡qué recuerdos!). A partir de ahí, a juego cada cuatro años: Atlanta 1996, Sidney 2000, Atenas 2004, Beijing 2008 y Londres 2012, sin olvidar esos divertidos crossovers para Nintendo Wii entre las mascotas de SEGA y Nintendo llamados Mario y Sonic en los Juegos Olímpicos de la ciudad que sea y el año. También se incluyen los de invierno, ojo.
Existen tantos juegos multideportivos que es muy sencillo organizar una Videolimpiada sin tener que ver el logo del COI en la pantalla, de verdad. Por eso quiero que se sumen a mi iniciativa de protesta y que conozcan unos cuantos ejemplos de juego deportivos míticos– muchos de ellos encargados de establecer las bases del hoy conocido como género – para que se sientan a gusto haciéndose pasar por atletas olímpicos en sus sillones.
Y recuerden: la Olimpiada es el periodo de preparación que dura cuatro años y que va desde unos Juegos Olímpicos a los siguientes. De nada.

Decathlon (Activision, 1983)

El primer juego multideportivo de la historia incluía diez pruebas relacionadas con el atletismo, como su propio nombre indica (100 metros lisos, lanzamiento jabalina, salto de altura, 400 metros lisos…) que se podían disputar en partidas de hasta 4 jugadores por turnos. Programado por David Crane, uno de los grandes visionarios de la época, el mérito de Decathlon como pionero en el género está en la forma de manejo que establece, el popularmente conocido como gameplay machacabotones. En este caso deberíamos hablar de machacapalancas, ya que en la época en la que fue editado el joystick era el estándar. El juego se convirtió en un vendeconsolas y ordenadores ya no solo por su adictividad, sino por su habilidad para destrozar joysticks con el incesante y frenético movimiento izquierda-derecha que nos solicitaba en el desarrollo de las pruebas. Disputar las videolimpiadas también tenía su riesgo de lesión, haciendo que muchos jugadores acabaran con algún esguince de muñeca que otro, como se relató en su época. Poca cosa si el objetivo es batir el record del mundo frente a tus amigos.
Debido a su gran éxito Decathlon se editó en muchas consolas y ordenadores de la época, mejorando gráficamente conversión tras conversión, pero sin perder ni un ápice de diversión y facilidad para enganchar. En la actualidad puede jugarse tanto en iOS como en Android mostrándose como el precursor de este tipo de juegos deportivos y marcando el camino que muchos después seguirían.

Track & Field (Konami, 1983)

Quizá el videojuego deportivo no licenciado más famoso de la historia. Conocido como Hyper Olimpic en Japón, esta obra muestra de Konami introduce una variación sustancial en el manejo de los videojuegos deportivos. Lanzado originalmente en recreativas, Track & Field basa su manejo en la pulsación descontrolada de los botones en vez de en la agitación de joystick, algo que facilitaba el manejo y producía menos luxaciones. Su otra gran innovación es la introducción de un sistema de grados – inclinación que se conseguía dejando pulsado otro botón hasta alcanzar el valor deseado – que potenciaba la jugabilidad en el desarrollo de las pruebas como salto de longitud o lanzamiento de jabalina. Ya no sólo había que ser el más rápido pulsando; ahora también había que tener buen ojo.
Track & Field tuvo muchísimas conversiones a consolas y ordenadores, fruto de su gran éxito en los salones recreativos, así como un buen número de continuaciones que han llegado hasta 2008, fecha del muy recomendable New International Track & Field para Nintendo DS. La edición más famosa para los españoles quizá sea Track & Field in Barcelona 92 (Konami, 1992), una edición especial del ya clásico juego lanzada a propósito del evento y que aquí salió para NES. También destaca su continuación directa, Hyper Sports (Konami, 1984) que introducía pruebas alternativas alejadas del atletismo que había marcado la obra original, tales como natación o gimnasia rítmica, consiguiendo un toque más olímpico al juego si cabe. Inolvidables son las versiones lanzadas para MSX, una conversión muy especial ya que se publicó en tres volúmenes distintos centrados en tres tipos de pruebas, como inolvidable es su atleta bigotudo, el avatar que controlábamos.
Track & Field  sigue siendo irresistible, adictivo como pocos y capaz de tenerte enganchado rompiéndote los dedos durante horas. Y la melodía de la pantalla de records es Chariots of Fire, de Vangelis. ¿Qué más se puede pedir?
Actualmente se puede jugar a través de Xbox Live sin que haya perdido un ápice de sus valores como videojuego. 

Summer Games (Epyx, 1984)

Hablar de videojuegos olímpicos no licenciados y no mencionar a Epyx debería ser pecado. La saga conocida como Games, obra de estos genios de la programación, es una de las más reconocidas en el mundo del videojuego deportivo gracias a su calidad gráfica y a su adictividad. El divertido Winter Games (Epyx, 1985), el bizarro World Games (Epyx, 1986) – con pruebas como el Sumo o el equilibrio sobre troncos en el agua – y el mítico California Games (Epyx, 1987) forman ya parte de la historia del videojuego multideportivo como tal.
Obra del maestro Peter Engelbrite, programador habilidoso donde los hubiera, Epyx recoge la fórmula clásica de los juegos multideportivos olímpicos para ofrecerla de nuevo en un envoltorio vistoso y colorista sin inventar nada nuevo. ¿Para qué cambiarlo, si aquello funcionaba?
Las pruebas, sin ser muy numerosas, son de nuevo un gran aliciente para el juego competitivo ya que Epyx tiene la grandiosa idea de permitir grabar los records de los jugadores en el programa, para poder sacar pecho delante de los rivales por lo conseguido después de horas y horas de entrenamiento. Eso, algo básico en la competición olímpica real convertía a Summer Games en el juego competitivo por excelencia. En esta línea, la versión de Commodore 64 de su continuación, Summer Games II (epyx, 1985) permitía cargar la partida guardada del anterior juego para conservar el medallero conseguido por el video atleta… e intentar ampliarlo en los siguientes juegos olímpicos.

Video Olympic (Dinamic, 1984)

Siendo como somos de competitivos los españoles no podíamos quedarnos fuera de este género, ¿verdad? Video Olympic es obra de los españoles Víctor y Nacho Ruiz, fundadores de la mítica compañía española Dinamic, actual FX Interactive. Desarrollado al albor del éxito de Track & Field, Video Olympic es una copia bastante descarada del juego de Konami que por aquel entonces recaudaba lo indecible en los salones recreativos del todo el mundo. Las pruebas son exactamente las mismas, aunque ofrecidas en un orden diferente y también se usa el método inventado por la compañía japonesa para establecer grados de inclinación en las pruebas.
El juego era más que correcto y seguía manteniendo la adictividad y sencillez en el manejo habituales en el género. Aún con todo y siendo un plagio de una obra ya publicada, Video Olympic llegó a ser numero 1 de ventas en Inglaterra en las listas de Spectrum (único sistema en el que fue editado) después haberse lanzado un año antes en España sin haber hecho mucho ruido. La reedición de Mastertronic gustó mucho a los ingleses ya que llevábamos años sin ver lanzamientos de este género, cosa de la que Dinamic se aprovechó seguramente sin quererlo.
Video Olympic sigue conservando el encanto que destilaba en la época, siendo un verdadero referente para la programación patria, y eso que era un juego sin música. Bueno, al acabártelo sonaba una tonada chiptune bastante reconocible… 

Daley Thompson´s Decathlon (Ocean, 1984)

Francis Morgan Thompsosn, más conocido como Daley, era un atleta británico especialista en el decathlon que batió cuatro veces el record mundial en esta prueba. Convertido en estrella mundial después de ganar el oro en Moscú 1980 y Los Ángeles 1984, era de esperar que su imagen acabara viéndose reflejada en la portada de un videojuego, y más con el éxito de este tipo de desarrollos. Fue en 1984, que como hemos visto fue un muy buen año para este género.
Aprovechando los juegos olímpicos ya citados, Ocean se encargó de desarrollar un juego que de nuevo bebía de la fórmula del incombustible Track & Field potenciándola con la imagen del deportista bigotudo. El juego incluía las diez pruebas en las que el bueno de Daley era experto, ofreciendo un desarrollo clavado al de los juegos anteriormente vistos. Eso no importaba, ya que Daley Thompson´s Decathlon vendió como pocos juegos aquel año.
Como nota curiosa, la segunda parte del juego, Daley Thompson´s Supertest (Ocean, 1985) incluía nuevas pruebas en las que competir con el atleta, siendo la mayoría de ellas especialidades en las que Thompson jamás había participado en su carrera…

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