Fichajes

article title

Cuando el Teletexto era el Twitter de la época

Tweet about this on TwitterShare on FacebookShare on Google+Share on LinkedIn

La sociedad actual vive a diario entre fotos online, selfies, móviles con cámara, hashtags, trending topics, tweets, etiquetas y demás modernidades que hacen añorar épocas pasadas. Asegura el dicho popular que tiempos pasados siempre fueron mejores, y eso parece cuando se compara cómo ha evolucionado todo y cómo lo digital ha ganado terreno a lo analógico instaurando una nueva era.

En materia de fútbol, evidentemente, las nuevas tecnologías también están a la orden día. Twitter, por ejemplo, es una herramienta casi vital para todo aquel aficionado al fútbol que desea estar informado, que desea seguir en directo diferentes eventos, partidos, que desea enterarse de los últimos fichajes del mercado. Las televisiones emiten partidos a través de aplicaciones móviles que permiten seguir los encuentros desde ordenadores o desde el mismo smartphone, sólo necesitando una conexión a internet.

En España intentan tener contentos a los aficionados con horarios dispersos, con la posibilidad de ver todos los partidos, pero muchos son los que añoran, los que echan de menos, aquellas tardes dominicales donde las radios eran las grandes protagonistas. “Gol en las Gaunas“, “Gol en el Carlos Tartiere“. Un clásico que en la actualidad es casi imposible de vivir, sólo relegado a últimas jornadas en las que hay mucho en juego y se precisa el mismo horario para definir objetivos deportivos.

Otras épocas, otros tiempos en los que el teletexto (todavía existente, pero sobreviviendo en la sombra) se convertía en fuente de información precisa y directa de muchos aficionados. Tardes de fin de semana en las que la televisión exponía sus llamativos colores, con sus intermitentes actualizaciones. Los goles y resultados parpadeaban, con el sonido del canal correspondiente de fondo, casi sin nada que ver con el fútbol en sí. Los aficionados se quedaban fijos, pendientes de esa simple página en la que aparecían los resultados en directo de los partidos de fútbol.

Pero no quedaba ahí. Cada canal de televisión (en aquella época donde había ‘pocos canales’ y no como ahora en la era del TDT) tenía una página específica para sus informaciones deportivas, con noticias actualizadas, con sus resultados y clasificaciones del fútbol nacional e internacional. Y lo más bonito de todo aquello era que la gente sabía los números de cada canal. La gente memorizaba, por ejemplo, el número que había que introducir en el mando a distancia para ver los titulares de actualidad en TVE y en Antena 3, siendo diferentes, y se pasaba de uno a otro esperando ver ‘exclusivas’, novedades en un fichaje esperado, esperando noticias y novedades de un club específico.

Fichajes que llegaban a medianoche y el teletexto lo actualizaba. Gritos y celebraciones porque esas letras en tonos fosforitos muchas veces habían ofrecido novedades informativas sobre fichajes, sobre goles en directo. Y sí, tenía problemas técnicos muchas veces. Introducías el número de una página específica y el teletexto decidía a veces pasarse el número, o no ir directamente (nos quejábamos ya en la era pre-TDT). O aquellas veces en las que introducías, por ejemplo, 201, estando en el 240, y veías como la búsqueda era ascendente, y no descendente, haciéndote esperar, con su correspondiente mosqueo.

Padres e hijos que miraban juntos los resultados de la Quiniela (antes de la invasión omnipresente de las apuestas deportivas). Padres que, al llegar a casa, te contaban las últimas novedades con ese clásico “lo he leído en el Teletexto“.

Ahora todo aquello parece lejano, cuando ocurría no hace tanto. Aquella época en la que el teletexto hacía las delicias de los aficionados al fútbol. Ahora todos estamos actualizados, informados, al instante, de forma inmediata y fugaz, con nuestros smartphones en los bolsillos, con su correspondiente gasto de batería que nos obliga, casi, a recargarlos a diario. Somos muy de añorar, y en este caso, muchos echamos de menos aquel romanticismo de no controlar la situación.

Tweet about this on TwitterShare on FacebookShare on Google+Share on LinkedIn

Artículos relacionados