Motociclismo

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¿Cualquier tiempo pasado fue mejor?

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Unos lo tienen muy claro, otros, quizás debido a su juventud, no llegaron a vivir tiempos pasados del motociclismo y por lo tanto no pueden comparar. Yo lo tengo muy claro: cualquier tiempo pasado fue mejor.

Cierto es que las actuales audiencias no tienen nada que ver con las que disfrutaba el motociclismo allá por los años 80, 90, y si le preguntan a Dorna te dirá que el actual campeonato no tiene parangón.

Yo, sigo disfrutando tanto como lo hacía hace 25 años, no me he perdido ni una sola carrera de cada GP, pero sí, hay cosas que cambiaría del formato actual, hay cosas que bajo mi punto de vista dejan mucho que desear si lo comparamos con aquellos tiempos pretéritos.

No quiero hablar del bombo y platillo que se le está dando a todo lo acontecido últimamente fuera de las pistas, que parece importar a una gran parte de la afición y de la prensa, más que lo acontecido dentro de ellas. Creo que todos sabéis a que me estoy refiriendo y no, no es de mi agrado, me gustaba más cuando los pilotos hablaban en pista. Y me gustaba más cuando los aficionados aplaudían a todos los pilotos, portara la bandera que portara.

Quiero hablar de lo que sucede y sucedía en pista hace bastantes años.

La época de las prisas

Recientemente, en el pasado GP de Aragón, el piloto sudafricano Brad Binder se proclamaba campeón del mundo de la categoría de Moto3 a falta de 4 GGPP para finalizar la temporada, recuerdo haberle oído declarar que veía cumplido su sueño de cuando tenía apenas 10 años, aunque yo pensaba para mis adentros: ¿seguro que hoy en día sigue siendo ese tu sueño?

brad-binder-wch-moto3-2016-sphera-sports

Porque estamos en la época de las prisas, la gente no sueña ya con un título de Moto3 e incluso de Moto2, ya que según está enfocado el actual campeonato del mundo de MotoGP, la verdadera meta de todos los pilotos es subir a la categoría reina, las dos categorías inferiores son meros escalones en los que aprender, darse a conocer y finalmente llegar arriba, vamos, que la gran mayoría, por no decir todos, prefieren ser cola de león a cabeza de ratón, todos sueñan con esa moto oficial con la que poder aspirar al ansiado título.

Por desgracia, en la categoría reina hay un número muy limitado de pilotos y más aún con montura oficial, por lo que muchos llegarán… y pasarán sin pena ni gloria, y en muchos casos tendrán que dar marcha atrás y volver a la categoría de la que procedían, buscar acomodo en el otro mundial, el de SBK, o en otros casos, colgar el mono.

¿A qué viene esa norma en la que obligan al piloto con 28 años cumplidos a subir de categoría, lo quieras o no? Me viene a la memoria el caso de Efrén Vázquez, que no le quedó otra que hacerlo este año y ya hemos visto lo ocurrido, cuando seguramente le quedaban muchos años de rendir a muy alto nivel en Moto3.

Efrén Vázquez 2015 - Sphera Sports

Añoro aquellos años cuando muchos pilotos se especializaban en las cilindradas pequeñas y con tantos especialistas, conseguir el título en ellas era tan duro como hacerlo en la categoría reina y por lo tanto mucho más valioso que los actuales.

Ganar un título de 80 cc. o de 125 cc. con gente en pista como Ángel Nieto, Ricardo Tormo, Jorge Martínez Aspar, Pier Paolo Bianchi, Eugenio Lazzarini, Stefan Dorflinger y otros muchos que centraron su vida deportiva en las pequeñas cilindradas, tenía un mérito, si cabe, bastante mayor que hoy en día y por lo tanto mucho más valioso.

Gastos inaccesibles

Por otro lado, el mundial de hoy en día, el mundial de las grandes audiencias, el mundial multimillonario, donde se mima especialmente la categoría reina con ayudas económicas millonarias a los equipos más “humildes” y sueldos astronómicos a los “Divos” y se olvidan prácticamente de los de las otras dos cilindradas, hoy en día, eso de ir a correr el mundial con tu moto, tu furgoneta, tu mecánico de confianza, tu mujer e incluso el niño/a y el perro, pasó a la historia.

Hoy en día, o tienes padrino o no te bautizas, por mucho talento que tengas; en muchos casos los pilotos tienen que llegar con el sponsor correspondiente debajo del brazo, o la hipoteca de las propiedades de tus padres, con lo que poder afrontar mínimamente los gastos que supone correr un campeonato al completo, en muchos casos, los pilotos más humildes corren sin cobrar esperando conseguir algún buen resultado que les encumbre, en algunos casos, cuando se acaba el crédito, se ven abocados a regresar al campeonato nacional, hoy día convertido en Europeo y por lo tanto, cada vez más caro y difícil de sostener. Recientemente hemos visto el caso de María Herrera, que ha estado en un tris de quedarse fuera por falta de presupuesto, menos mal que Karlos Arguiñano acudió al rescate y podrá completar la temporada.

María Herrera Moto3 Yatekomo - Sphera Sports

¿Cuánto talento se está perdiendo por el camino? Eso nunca lo sabremos, pero seguro que habrá muchos pilotos que tendrán que dedicarse a otra cosa, porque competir hoy en día cada vez es más caro e inaccesible.

Pues si, sigo disfrutando de las carreras como hacía muchos años, la pasión por el motociclismo no la pierdo a pesar de los pesares, pero sigo pensando que cualquier tiempo pasado fue mejor.

Y hasta olía mejor. ¿Recordáis aquel olor a aceite de ricino?

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