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Crónica de una muerte inesperada

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DIEGO TERCERO | Lejos queda ya aquel 18 de septiembre de 2012, donde un joven serbio hacía su debut con el City en el Santiago Bernabéu. Quienes no conocíamos bien a Nastasic, nos llevamos una grata sorpresa aquella noche. Jugó un gran partido, a tal punto que resultaba difícil creer que el chico solo tuviera 19 años -en aquel entonces-. Matija le quitó esa temporada el puesto a Lescott, quien venía de firmar una campaña muy buena al lado de Kompany.

El Manchester City tenía un diamante en bruto. Una promesa enorme que, al mismo tiempo, era una realidad porque era titular indiscutible, junto a Kompany, en la defensa del City. En un equipo donde se fichaban estrellas ya consolidadas, un chico de 19 años se había ganado la titularidad de forma justa a base de grandes actuaciones.

A Nastasic se le colocaba, junto a Varane y Marquinhos, como uno de los centrales del futuro. Lineker dijo: “Va contracorriente alabar a defensas pero Matija Nastasic va a ser un jugadorazo”, el argentino Zabaleta afirmaba: “Es el futuro del club”, y muchos otros hablaron maravillas del serbio. Elogio tras elogio, Nastasic era visto como una futura estrella por todo el mundo.

La temporada 2012/13 fue un desastre para el City. Quedaron fuera de la Capital One Cup muy rápido, no pasaron de fase de grupos en la Champions, perdieron la Premier League por un amplio margen y, para terminar, perdieron la final de FA Cup en el último minuto ante el Wigan de Roberto Martínez, que acabaría descendiendo. Una de las pocas cosas rescatables ese año -por no decir la única- fue Matija Nastasic.

Se había ido Mancini y vino Pellegrini. Uno de los trabajos del chileno era recuperar jugadores que habían bajado su nivel con el italiano. Lo hizo; Nasri, Dzeko y Kolarov subieron su rendimiento considerablemente ese año. Sin embargo, el chico con un gran futuro, se estancó. Nastasic no volvió a ser el mismo.

¿Por qué?

Se habló mucho sobre una mala relación entre Pellegrini y el serbio, sin embargo, Nastasic dijo recientemente que nunca tuvo un problema con el entrenador y que le desea lo mejor al club. Si en verdad pasó algo, nunca lo sabremos -al menos de momento- pero a día de hoy, Matija afirma que no existió problema alguno y Pellegrini que Nastasic siempre trabajó muy bien. Pero entonces, ¿qué fue lo que pasó? Para mí, estos fueron los tres factores que causaron su salida:

La línea alta

Uno de los varios cambios que implementó Pellegrini fue la forma de defender del equipo. Con la linea alta, los defensas pasan más tiempo lejos del área que cerca de ella. A Nastasic le costó una eternidad adaptarse al sistema -de hecho nunca lo logró-. El serbio defendiendo dentro del área es muy bueno, buenísimo. Por abajo y por arriba va muy bien pero a la hora de salir a cortar y defender tan arriba sufría muchísimo (como en el error ante el Chelsea). Cometió muchos errores y no se logró adaptar al sistema defensivo de Pellegrini, lastimosamente para el club y sus aficionados.

Demichelis

Con Mancini, Nastasic era el segundo central (con Lescott como tercero y Kolo Touré como cuarto). Con Pellegrini, pasó a ser el cuarto (Kompany, Demichelis, Lescott y Nastasic, en ese orden). Manuel confió en Demichelis como su segundo central. Un hombre de su total confianza y que, luego de unos meses, se adaptaría bien a la liga y el sistema. Su puesto como segundo central se lo había arrebatado Demichelis.

Boyata

Sí, Boyata fue quien terminó con la carrera de Nastasic en el City. Y no precisamente por su calidad, porque el serbio es mil veces mejor jugador que Boyata. Con el fichaje de Mangala, Demichelis pasó a ser el tercer central. Nastasic y Boyata debían luchar por esa cuarta plaza. Pero Boyata tiene algo que Matija no: es homegrown (canterano). Y en un equipo como el City, ser homegrown vale oro.

Con este argumento sobre la mesa, la decisión estaba clara. Sobre todo, porque el City necesitaba jugadores de casa en la plantilla tras la salida de Lescott y Barry. Tener un jugador como Boyata (que no exige muchos minutos y conoce la casa era mejor negocio que tener a Nastasic, como cuarto central, ocupando una plaza de extranjero, cobrando más y apenas viendo minutos con un potencial enorme.

Al final, quien más pierde con esta separación (se va cedido al Schalke 04) es el Manchester City. Nastasic, con 21 años, tiene toda una carrera por delante. Talento le sobra, mientras lo sepan utilizar bien y trabaje duro, será el grandísimo central, que todos esperamos que sea, en un par de años. Por su parte, el City se queda sin una gran promesa que no supieron gestionar bien. En Gelsenkirchen, un tal Roberto Di Matteo -campeón de Europa- ya se frota las manos.

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