Fútbol italiano

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Conte y Sarri: un descenso en Arezzo

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Antonio Conte y Maurizio Sarri son en la actualidad dos de los mejores entrenadores del mundo en la actualidad. Conte, tras triunfar con la Juventus y llevar a Italia a cuartos de final de la Eurocopa, ganó la Premier League en su primer año en el Chelsea la temporada pasada; Sarri, por su parte, ha implantado en el Napoli un estilo de juego combinativo y ofensivo que aspira a arrebatar el título de campeón de Italia a la Juventus siete años después.

En la cima de su carrera actualmente, pocos saben que, hace 11 años ambos se dieron el relevo dos veces durante una temporada en un banquillo italiano: fue en la temporada 2006/07, en el modesto Arezzo en Serie B. Y el equipo terminó descendiendo a final de curso.

EL ESTRENO DE CONTE

Antonio Conte fue contratado por el club toscano en el verano de 2006. El preparador pugliese había colgado las botas en la Juventus dos años antes y su experiencia en los banquillos se reducía a ser el ayudante de Luigi De Canio en el Siena la temporada anterior.

El inicio fue horrible: en los nueve partidos iniciales el equipo cosechó solo cinco empates, con cuatro derrotas y ninguna victoria. El Arezzo, además, partía con una sanción de -6 puntos (reducción de los -9 puntos iniciales) tras ser condenado por los hechos de Calciopoli, que también llevado ese año a la Juventus a Serie B. Con -1 puntos en la tabla, el dueño Piero Mancini terminó fulminantemente con la primera experiencia de Conte como técnico.

 

EL FRACASO DE SARRI 

Su sustituto en el banquillo fue, precisamente, Maurizio Sarri. Por aquel entonces, el preparador, napolitano de nacimiento, toscano de adopción, continuaba una carrera de perfil bajo. En los ’90, Sarri había compaginado su trabajo como empleado de la Banca Toscana con el puesto de entrenador en numerosos equipos de categoría regional (Stia, Faella, Cavriglia, Antella, Valdema, Tegoleto). Solo desde el 1999 se comenzó a dedicar en exclusiva al fútbol. Tras ascender con Sansovino a Serie D y con Sangiovannese a Serie C1, en 2006 había conseguido la salvación con el Pescara en su estreno en Serie B.

Tras dimitir en verano del Pescara, la llegada al Arezzo a inicios de noviembre supuso su segunda experiencia en Serie B… que no fue del todo bien. En el campeonato, el equipo siguió hundido en el descenso y en 19 partidos, Sarri solo fue capaz de conseguir 18 puntos. Insuficientes, con el equipo último clasificado, el presidente decidió prescindir de sus servicios en marzo 2007… y volver a llamar a Antonio Conte, una práctica habitual en el Calcio.

Tras este fracaso, a Sarri aun le costaría bastante llegar a la élite: dimitió del Avellino el verano siguiente cuando todavía ni había comenzado la temporada; luego pasó por Verona, Perugia, Grosseto, Alessandria y Sorrento sin grandes éxitos hasta que llegó al Empoli en 2012. Con el equipo toscano consiguió el ascenso dos años después y una magnífica permanencia en Serie A en su estreno en la máxima categoría que le valió el pase al Napoli en 2015.

Y LA JUVENTUS IMPIDIÓ LA SALVACIÓN

El retorno de Antonio Conte fue, esta vez sí, un punto de inflexión para el Arezzo. Con aquel 4-2-4 predilecto del joven Conte, el equipo toscano protagonizó una espectacular remontada con 24 puntos en 10 jornadas, superando la puntuación de los 32 partidos anteriores.

Sin la sanción, el Arezzo habría acabado en una cómodo 11ª posición. Pero con el lastre de Calciopoli, los amaranto se jugaban en la última jornada evitar el descenso directo y disputar un playout, que les habría dado una oportunidad más. El Arezzo cumplió y venció a domicilio en Treviso; sin embargo, el descenso se consumó porque el Spezia, su rival directo, consiguió una sorprendente victoria en casa de la Juventus -con Buffon, Del Piero, Nedved, Trezeguet, Camoranesi-, que ya había ascendido unas semanas antes precisamente tras golear 1-5 en Arezzo.

Antonio Conte, que jugó 13 años con los bianconeri, se quejó amargamente de su ex equipo tras aquel partido que confirmó el descenso.

“Siento profunda decepción y amargura. Respeto muchísimo a los aficionados juventinos, pero tengo poco respeto por el equipo. En el fútbol todos saben hablar, ahora parecía que los malos estaban fuera y que había por fin un fútbol limpio. Y sin embargo, aquí estamos, todos contentos, viva el fútbol limpio…”

Quién le iba a decir a aquel Antonio Conte, enfadadísimo ese 10 junio 2007, que un lustro después iba a devolver a la Juventus a la senda del éxito, comenzando un ciclo ganador que todavía continúa.

 

LA FÁBULA COPERA DEL AREZZO

No todo fueron malas noticias aquella temporada en Arezzo. El equipo amaranto consiguió realizar su mejor actuación histórica en la Coppa Italia.

El Arezzo eliminó a dos de equipos de Serie A: a Udinese en agosto -con Conte en el banquillo- y al Livorno en octavos de final en noviembre -con Sarri en el banquillo-. En cuartos de final esperaba el Milan de Carlo Ancelotti, que unos meses más tarde se proclamaría campeón de Europa.

El 10 de enero, el Milan se impuso sin grandes problemas en la ida por 2-0 en San Siro, con goles de Alberto Gilardino y Pippo Inzaghi. Sin embargo, en la vuelta una semana después, el Arezzo rozó la hazaña: venció el partido 1-0 con un gol de un joven Floro Flores -un imberbe Ranocchia también debutó ese año en el Arezzo- y tuvo oportunidades para llevar el partido a la prórroga.

Aquel fue probablemente el último gran éxito del Arezzo: el club no se recuperó de aquel descenso y terminó desapareciendo en quiebra en 2010. Resurgió como club amateur en la Serie D y desde 2014, cuando fue repescado por motivos históricos para completar la Serie C, juega en la tercera categoría del fútbol italiano.

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