Fútbol asiatico

article title

China U20 en Alemania: ¿interés económico o de desarrollo?

Tweet about this on TwitterShare on FacebookShare on Google+Share on LinkedIn

Ayer se levantó el revuelo absoluto en las redes sociales. Se anunciaba que la selección China U20 participará en la edición 2017/18 de la Regionalliga Südwest. En este artículo que publicábamos ayer queda todo explicado. Y, como todo lo que envuelve en los últimos tiempos al fútbol chino, las críticas fueron notorias desde el minuto uno.

Entender el contexto asiático para comprender las motivaciones

Es habitual en el ser humano valorar y tomar decisiones en función del prisma que vivimos. Extrapolamos las normas y roles de nuestra propia sociedad para opinar sobre lo que vemos, leemos y oímos. Sin embargo, nuestra visión así queda distorsionada. Hay que entender el contexto para comprender las decisiones y, de esta forma, poder realizar un juicio de valor consecuente.

Ayer, cuando se publicó esta noticia, las críticas y los comentarios negativos eran la tónica en las redes sociales. El tan usado eslogan de “contra el fútbol moderno” irrumpía con fuerza para criticar este acuerdo entre las federaciones china y alemana. En Europa no hay selecciones en las ligas nacionales, pero, ¿y en Asia? ¿Y si lo que busca la Federación China es dar una vuelta de tuerca a algo habitual en el fútbol asiático?

Pongamos en contexto la situación. Los últimos movimientos de los dirigentes del fútbol chino tienen un objetivo claro: limitar el excesivo gasto de sus clubes y que el desarrollo del talento local sea una norma. Se busca fomentar el crecimiento de la base china como forma de crecer de manera sostenible a medio plazo. Y que la selección china U20 tenga partidos, minutos y rivales de ámbito europeo es una buena forma de comenzar.

Y no, los mandatarios del fútbol chino no han inventado una forma novedosa. Varias selecciones inferiores participan, o lo hicieron en un pasado no muy lejano, en ligas nacionales. Conjuntar a la selección, darle una forma de club e intentar progresar de cara a un campeonato continental. Así lo hizo Nueva Zelanda para preparar el Mundial U20 de 2015. Su combinado U20, llamado Wanderers, compitió durante dos temporadas en la ASB Premiership.

 

(Imaginechina)

 

Selecciones y clubes en ligas nacionales

En la actualidad seguimos teniendo ejemplos de selecciones y clubes que compiten en su propio país e incluso fuera de él. Recapitulando:

  • En India la selección U19 compite en los torneos juveniles del país.
  • Bhutan: también la selección U19 disputa la Thimphu League.
  • Singapur: Su selección olímpica, Young Lions, juega la S-League, su liga nacional. Y sin salir de Singapur y su liga encontramos a Albirex Niigata Singapore, equipo franquiciado por el club nipón siendo japoneses todos sus jugadores. Brunei DPMM, club del sultanato que es, básicamente, la selección nacional de Brunei con 4 extranjeros. Y no podemos olvidarnos de la Copa de Singapur. Donde participan equipos de Filipinas, Myanmar o Camboya.
  • Hong Kong: Integrado en la liga compite el equipo juvenil de Guangzhou R&F.

Y ya como proyecto cerrado no podemos olvidarnos de la selección olímpica de Japón que hasta 2015 estuvo compitiendo en JLeague 3 o de los Harimau Muda. Las selecciones inferiores de Malasia en todas sus categorías que hasta el año 2015 estuvieron jugando en diferentes torneos de los países de su entorno. De hecho, en 2013 la selección u23 malaya realizó un sistema similar al que ahora se critica con China. Estuvo concentrada durante ocho meses en Eslovaquía jugando partidos con equipos de categorías inferiores.

Muchas críticas ha recibido la decisión de las federaciones alemana y china. Sin embargo, más allá de la crítica fácil del fútbol negocio y mercantilizado detrás de esta decisión está, paradójicamente, un esfuerzo del fútbol chino por minimizar la importancia de este tan usado “fútbol negocio”. Nunca está de más contextualizar las cosas para evitar criticar lo que, en el fondo, se busca defender.

Tweet about this on TwitterShare on FacebookShare on Google+Share on LinkedIn

Artículos relacionados