Baloncesto

article title

Carta abierta a Juan Carlos Navarro

Tweet about this on TwitterShare on FacebookShare on Google+Share on LinkedIn

“Querido Juan Carlos:

No quería dejar pasar la ocasión sin dirigirte unas letras. Porque hoy tú has anunciado que dejas la selección para siempre, pero no sé si alguien te ha contestado que lo que realmente dejas es sensación de vacío en los corazones de todos los que amamos este bello deporte llamado BALONCESTO.

Si nadie lo hizo, todos debimos. Si por el contrario te lo hemos transmitido, puedes estar seguro de que las palabras no alcanzan para expresar nuestro sentimiento. Nos lo diste todo, te dejaste el alma en la pista representando a nuestra selección junto a unos compañeros increíbles, con tu amigo Pau Gasol siempre a tu lado.

La ‘Bomba’ Navarro, junto a su inseparable Pau Gasol.

 Nos hiciste soñar junto a una generación inolvidable, que nos elevó a los altares baloncestísticos y que nos hizo creer que vuestros logros eran sencillos, que ganar era lo normal, que jugar y divertir de la forma en que lo hacíais era natural. Nosotros, que jamás habíamos disfrutado de ello, nos acostumbramos a ganar, a sonreir, a soñar mientras veíamos a nuestro equipo. Tu exhibición de aquella tarde ante Macedonia, con 19 puntos en un cuarto, quedará como ejemplo de lo que fuiste capaz de fabricar sobre un parqué de baloncesto.

Conseguiste alejarnos del pasado, de las aspiraciones frustradas, de las frecuentes decepciones. Porque sí, querido Juan Carlos, contigo comenzó todo. Tú nos guiaste con tus ‘bombas’ en las primeras alegrías, tumbando a los americanos en aquel Mundial Juvenil que fue el principio del comienzo. El preludio de años de éxitos, medallas, de conquistas y de un baloncesto exquisito, caviar para el paladar.

Contigo hemos sido felices. Hemos vivido sueños imposibles que terminaban cumpliéndose, sentido la magia de tu talento en nuestras retinas. Tus ‘bombas’ han guiado nuestro destino y nos han separado de las preocupaciones de la vida cotidiana a menudo. Contigo perdimos la cuenta de las medallas de oro que nos colgábamos. Fuimos campeones del Mundo, conquistamos Europa en varias ocasiones. Y soñamos con la máxima gloria olímpica.  Nos quedamos a un sólo paso en dos ocasiones, ante el Dream Team, sí, ese equipo invencible al que convertimos en vulnerable. Tú y tus amigos estuvistéis realmente cerca de convertir en realidad la hazaña.

Juan Carlos Navarro, campeón del Mundo

Espero sepas disculpar a aquellos que osaron cuestionarte en los momentos duros. A esos que criticaron tu presencia en la Selección, que integrases un grupo al que habías liderado durante más de una década. Los que carecen de memoria para recordar el crédito que obtuviste durante  años. Mereces despedirte tal y como has vivido siempre: con una medalla en el cuello.  El bronce ha de ir por ti, capitán.

Ojalá sepas disculpar mi osadía, incluso los nervios que se apoderan de mis dedos mientras escribo estas líneas de despedida. Jamás podremos agradecerte todo lo que nos has dado. Nunca podremos devolverte tantas emociones, tantas sensaciones, semejantes alegrías. Toda la vida que nos has ofrecido, sentados en el sillón de casa, mientras nos deleitabas con naturalidad desde cada pista que ha disfrutado el privilegio de acoger tu enorme talento. 

Supongo que lo sabes, eres ‘La Bomba’. Jamás dejarás de serlo. Te convertirás en eternidad para nuestras almas. Tu legado perdurará por siempre y nuestra gratitud será infinita. Porque tú, ‘Bomba’ Navarro, eres Leyenda viva del deporte. Uno de esos deportistas únicos que se presentan en nuestras vidas simplemente para llenarlas de magia. Gracias por todo, Juan Carlos. Los que te disfrutamos te admiramos. Por siempre”.

 

Tweet about this on TwitterShare on FacebookShare on Google+Share on LinkedIn

Artículos relacionados