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Carolina Marín consigue su sueño en Río de Janeiro

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Carolina Marín tiene 23 años, es de Huelva y ha ganado la medalla de oro en bádminton individual femenino en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro. Venció en tres sets a la india Sindhu Pusarla (19-21, 21-12 y 21-15) en una hora y veinte minutos sobre la pista del Pabellón 4 del Riocentro. Un lugar que pasa a formar parte de la historia del deporte español, que nunca había conseguido una medalla en este deporte.

La onubense, líder del ranking mundial, llegaba a la final tras un inmaculado camino de cuatro partidos solventados por la vía rápida ante la danesa Kjaersfeldt (2-0), la finesa Vainio (2-0), la coreana Sung (2-0) y la china Li (2-0). Aún así, se le escapó el primer set del encuentro a pesar del buen arranque (12-6). La india no se vino abajo y, aunque fue a remolque todo el set, consiguió remontar en los puntos decisivos y se anotó el primer parcial jaleada por la nutrida presencia de seguidores asiáticos en el pabellón.

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Ese traspiés no afectó a Carolina, que no dio opción a su rival en el segundo set y mantuvo una amplia ventaja hasta el 21-12 con el que empataba la final. El choque tendría un decisivo parcial que, afortunadamente para la española, se parecería más al segundo que al primero. El favoritismo sobre el papel se iba haciendo patente para alegría de la afición rojigualda, que vestía peinetas y camisetas con la leyenda ‘Yo soy español’. Para ese momento, Marín ya había cogido una ventaja de entre cuatro y cinco puntos que mantendría hasta el desenlace, donde la india acabó por el suelo y Carolina llorando de alegría.

“No tengo palabras, estaba muy nerviosa. Lo más importante es lo que hay detrás para conseguir esta medalla de oro. He disfrutado de la final, aunque en algunos momentos lo he pasado mal. Ha sido una final bonita, ajustada. Sabíamos que no iba a ser fácil. Lo he dado todo en la pista y no tengo palabras”, agregó antes de dedicar el triunfo a los suyos: “¡Gracias a mi familia, abuela te quiero!””

Ya sólo faltaba subir al podio, morder la medalla de oro y escuchar emocionada el himno. Un momento que a buen seguro habrá soñado desde que se encaramara al liderato del bádminton mundial allá por 2014 por delante de asiáticas de todo tipo y condición. También las superó en Río 2016 y es campeona olímpica. ¡Enhorabuena Carolina! ¡Enhorabuena España!

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