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Carbón en Gelsenkirchen, oro en Nervión

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El idilio entre el Schalke 04 y el Sevilla FC parece eterno. El hermanamiento entre ambos clubes vivió su máximo apogeo el día que Antonio Puerta decidió marcar el gol más importante de su carrera, y quizás, el más transcendental de la historia del club hispalense.

Desde ese momento, Gelsenkirchen y Sevilla se convirtieron en camaradas. Aquella eliminación del conjunto alemán en una eliminatoria más que igualada, fue culpa del desparecido y eterno 16 sevillista. El Schalke 04 no olvida su figura y son varios los detalles que ha tenido recordando a la zurda de diamante.

 

Pero más allá de aquel duelo en Europa, el puente aéreo entre Alemania y España funciona con asiduidad entre la ciudad minera y la capital andaluza. Varios han sido los futbolistas que han vestido ambas camisetas en los últimos años. El último de ellos, un Johannes Geis dispuesto a recuperar el guante que perdió en Maguncia.

El epicentro de la mina alemana siempre ha gustado en Sevilla. El carbón que se extrae en Gelsenkirchen se torna oro en Nervión. El primero en pulirse fue Christian Poulsen. El danés llegó gratis tras cuatro años jugando en la Bundesliga con la camiseta de Die Königsblauen. Dos temporadas después y tras firmar magníficos encuentros como sevillista, el mediocentro fue traspasado a la Juventus a cambio de 8 millones de euros. Tras Poulsen, llegó Ivan Rakitic. El croata nacido en Suiza que adquirió acento andaluz tras desembarcar en el mercado invernal a cambio de 1,5 millones de euros ha sido uno de los grandes aciertos en la gestión de Monchi al frente de la dirección deportiva hispalense. En 2014, el FC Barcelona ficharía a un futbolista que había sido capaz de reconvertirse en un centrocampista total en la medular sevillista. Unos 20 millones de euros fue el rendimiento económico que dejó la operación, aunque el mayor legado en Sevilla del actual futbolista culé fue el deportivo.

En silencio llegó Sergio Escudero. Aunque es cierto que no aterrizó directamente desde Alemania, el lateral zurdo tuvo que ‘hacer escala’ en Getafe antes de dar el salto definitivo en su carrera. El Schalke decidió invertir en el vallisoletano tras destacar con el Real Murcia, pero quizás emigró demasiado pronto a otro país. Allí, con Jurado y Raúl como anfitriones, Escudero atisbó lo que posteriormente ha confirmado en el Ramón Sánchez-Pizjuán. Una buena zurda, un perfil de lateral profundo, determinante en los últimos metros y más que correcto en defensa. Se forjó en la Bundesliga, creció en Getafe, explotó en Sevilla.

En sentido contrario, el puente aéreo también funciona. Konoplyanka o Coke han bajado a la mina en busca de seguir buscando experiencias en el fútbol. El primero sufrió en el Schalke 04 el periodo de adaptación que también padeció en La Liga, aunque en esta segunda temporada parece decidido a mostrar la regularidad que se le exige desde que abandonara Ucrania. Por su parte, Coke apostó por encontrar una nueva motivación jugando en una liga en auge como la alemana.

Y ahora, es el turno de Johannes Geis. Tras Poulsen y Rakitic, el tercer centrocampista con pasado minero que busca desarrollar su carrera, en este caso estancada tras salir del Mainz 05 por algo más de 10 millones de euros. Internacional en todas las categorías inferiores de Alemania, Geis es un mediocentro que debutó en la máxima competición teutona de la mano de Thomas Tuchel en un Mainz en el que era el líder, el jefe de la medular, el timón del equipo. Johannes es un futbolista que destaca por su golpeo a balón parado, sus desplazamientos en largo y su capacidad de posicionamiento sobre el terreno de juego, algo que esconde en la mayoría de ocasiones su lentitud para jugar como único pivote. Sin eludir en el cuerpo a cuerpo, Geis no es el típico centrocampista alemán con físico en el eje. Más bien se trata de un jugador con inteligencia que debe estar acompañado de un creador de juego, más allá de que sea capaz de romper líneas con su guante en la pierna derecha. Un riesgo mínimo (cesión sin opción de compra obligatoria) que asume el Sevilla, convencido que puede pulir a un futbolista que ya dejó patente sus virtudes con la camiseta del Mainz, como ya pulió a sus antecesores.

 

Poulsen, Rakitic y Geis. El carbón en Alemania que se vuelve oro en España. Forjados en la mina, alcanzan su mayor brillo a orillas del Guadalquivir.

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