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Cuando un canterano se va

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El modelo del Barça siempre se ha fundamentado en el juego posicional, buscar la victoria desde la posesión de la pelota y la agresividad en campo contrario a falta de ésta. Un estilo único, complejo y que lleva cierto tiempo asimilar. Por ello se ha caracterizado por ser un club que confía ciegamente en su cantera, donde estos automatismos se aprenden desde la infancia.

Johan Cruyff fue el verdadero precursor del estilo Barça. Los entrenadores posteriores lo identificaron e intentaron adaptarse al club sin perder su propia idiosincrasia. Hasta la llegada de Pep Guardiola. Con el técnico de Sampedor esta filosofía se elevó a la máxima potencia. Muchos eran los canteranos que llegaban, debutaban y se quedaban en el primer equipo. Cuando creen en ti es mucho más fácil asentarse en un vestuario tan complicado como el del Barcelona. Pero desde que Pep partió rumbo a Munich, la confianza en el estilo y la cantera se ha visto reducida considerablemente. Hemos presenciado un éxodo de La Masía sin precedentes.

El caso más preocupante y significativo es el de Thiago Alcántara. El centrocampista hispano brasileño ha destacado en todas las categorías del fútbol base y Guardiola lo hizo debutar hasta convertirlo en la primera opción de descanso del mejor mediocampo del mundo -Busquets, Iniesta, Xavi- Todo indicaba que el bastón de mando que el ‘6’ de Tarrasa ha portado en el mejor Barcelona de todos los tiempos iría directamente a manos de Thiago.

El primer año post-Pep fue duro para todo el barcelonismo y también para Thiago. Al no jugar un mínimo de partidos que su contrato estipulaba como “normales” en un jugador de su importancia, su cláusula de rescisión disminuyó notablemente y el Bayern -Pep Guardiola- se llevó al virtuoso a Munich. Una gestión que aun hoy en día muchos aficionados culés critican.

El eje de la zaga ha maniatado a los últimos entrenadores azulgranas más que cualquier otra posición. La pareja ideal estaba formada Gerard Piqué y Carles Puyol, pero cuando el cuerpo del tiburón dijo basta el club no ha sabido encontrar un acompañante para ‘Geri’. Ha tenido que ser Mascherano, en una posición que no es natural, quien desempeñase en los partidos grandes. Andreu Fontás, Marc Bartra y Marc Muniesa han impresionado en el fútbol base e incluso en Segunda División con el filial azulgrana pero no han podido asentarse en el primer equipo. ¿Falta de nivel? ¿Ausencia de confianza? Lo cierto es que los tres han emigrado para ser fijos en otros clubes mientras el Barça derrocha dinero en centrales fallidos como Mathieu o Vermaelen.

El tridente ofensivo ha sido respetado por todos los técnicos desde que Cruyff lo impusiera. Messi-Eto’o-Henry, Messi-Eto’o-Ronaldinho, Messi-Ibrahimovic-Henry, Messi-Villa-Pedro y por supuesto la MSN… y todos han nutrido de goles y éxitos a las gradas del Camp Nou. Pero el problema ha estado siempre en encontrar sustitutos de garantías que aceptasen ese rol y diesen el 100% cada uno de los pocos minutos que las tres bestias voraces del área les dejasen.

El delantero centro suplente pocas veces ha existido en el Barça. La polivalencia de Messi en esa zona y los pocos encuentros que Luis Suárez deja libres hacen difícil que Luis Enrique y Robert Fernández encuentren ese rol en el mercado ahora que lo echan en falta. Pero hubo un joven de Linyola que hizo más de 900 goles en las categorías inferiores del Barça y que el club también dejó escapar: Bojan Krkic. ¿Acaso no valía?

Las bandas siempre han estado flanqueadas por estrellas mundiales de la talla de Messi, Ronaldinho, Alexis Sánchez, Pedro, Henry o Neymar. Pero a la hora de dar descanso a estos cracks el Barça no encontraba muchos recursos, ¿por qué? Se preguntará el aficionado culé. ¿No eran lo suficientemente buenos Deulofeu, Tello o Nolito? La respuesta es obvia, sí lo son. Pero también se han ido. La Masía está viviendo una situación complicada, la fuente de la eterna producción de canteranos se ha secado y Luis Enrique ha sido el primero en admitirlo.

Pero, ¿cuáles son las razones? ¿Simplemente es que las exquisitas generaciones que deleitaron Barcelona son irrepetibles, que se ha dejado de lado el modelo, que las estrellas dejan pocos partidos libres y nadie quiere admitir ese rol, que ya no se confía en los jóvenes como antes? quizá todas, o quizá ninguna. Lo cierto es que Munir, Sandro, Samper, Gumbau, Cámara y compañía son excelentes jugadores pero no convencen a Lucho, por eso el Barça acude año sí y año también al mercado en busca de traspasos millonarios. Y lo que es peor, a malgastar dinero en suplentes de nivel inferior a los canteranos que se fueron y triunfan en otros equipos europeos. Son solo 8 nombres importantes, pero hay mas: Grimaldo, Planas, Jonathan Soriano, Montoya… (y los que quedan)

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