article title

Brasil y las lágrimas del favorito

Tweet about this on TwitterShare on FacebookShare on Google+Share on LinkedIn

Alejandro CENTELLAS – En la concentración de Brasil hay presión y lágrimas. La psicóloga de la granja Comary, Regina Brandao, ha confirmado el estado de vulnerabilidad emocional en algunos jugadores de la canarinha. No es para menos. Todo un país, cada uno de sus tentáculos sociales, depende de las buenas artes de unos chavales cubiertos de éxito y con la presión en la mente. Mientras haya fútbol, en Brasil hay calma. En el partido contra Chile se derramaron las lágrimas de la victoria con la soga al cuello. El temblor nacional ha ido buscando hueco en las sonrisas brasileñas y Colombia llega con tambores de guerra cafetera.

En Brasil cruzan los dedos para afrontar el principio del final del campeonato con más calma que los partidos anteriores. Después de una fase de grupos con luces y sombras, el partido frente a Chile encendió la chispa de la incertidumbre. Las teorías conspirativas de Scolari y el discurso perentorio de Neymar apostando por la victoria por lo civil o por lo criminal, representan el peso del favorito. Contra México en fase de grupos y contra Chile en octavos ya vieron las orejas al lobo. Ahora no les queda otra alternativa, son conscientes de que las excusas son para los mediocres. Ganar es una necesidad lógica, el “jogo bonito” es tan solo una posibilidad histórica.

De la mano de Neymar, Brasil encuentra el camino. La aparente fragilidad del genio de Sao Paulo contrasta con la fortaleza mental para echarse una selección a la espalda en todo un Mundial. La confianza depositada en sus regates diabólicos es total, y sin ellos Brasil viaja a la deriva del rival. Aunque en Brasil hay más nombres propios, como Julio César y David Luiz. El primero es el héroe nacional bajo palos, el guardián de la portería que ha resurgido y que ha olvidado un pasado hiriente. David Luiz, por su parte, es el mejor jugador del Mundial según la valoración FIFA, y de sus rizos al aire se espera la contundencia que complementa a su compañero de selección (y de equipo), Thiago Silva, que forman el engranaje perfecto para frenara la sorpresa del campeonato: James Rodríguez. La selección carioca fía su suerte a las iluminaciones de sus estrellas en ataque, una vez que el juego de Brasil ha caído demasiadas veces en la parsimonia. Sin un delantero acorde a las condiciones que exige una selección como la brasileña, las opciones se reducen a la chispa de Neymar y la furia de Hulk. Cuando la magia se anestesia, Brasil sufre persiguiendo sombras y Colombia es totalmente consciente de ello.

Aquellos que confíen en el determinismo, en una suerte de destino más o menos prefijado, tendrán en las estadísticas la respuesta a todos sus temores. Brasil tiene a su favor la contundencia en los datos: El anfitrión ha ganado 15 de los 25 partidos disputados con Colombia, que solo ha sido capaz de ganar a Brasil en 2 ocasiones, solo uno de ellos de carácter oficial. Esto sucedió en 1991, en la Copa América de Chile, efeméride demasiado alejada como para representar un temor real. Y aquellos que crean de refilón en las estadísticas, tienen motivos para ver las cosas de gris oscuro. Seguramente no en este partido frente a Colombia, sino en el camino de espinas que puede venir después.

Antes de pensar en batallas futuras, a Brasil le espera la danza colombiana, un hueso duro de roer para cualquier combinado. Para el optimismo queda la certeza de tener por delante tres partidos para conquistar el trofeo de los trofeos. Los jugadores brasileños tienen en sus manos postergar la revuelta social, aletargado por la ilusión mundialista de la selección. Por ello, la gestión de la responsabilidad es una tarea individual, que no se puede eludir con ayudas externas. Cuando Brasil pise el estadio Castelao, probablemente no habrá Regina Brando ni Sigmun Freud que sea capaz de mitigar los nervios, potenciar la ilusión y aligerar el peso de un equipo destinado a la gloria.

Alineación probable:
Julio César; Alves, Thiago Silva, David Luiz, Marcelo; Paulinho, Fernandinho; Hulk, Oscar, Neymar; Fred.

Tweet about this on TwitterShare on FacebookShare on Google+Share on LinkedIn

Artículos relacionados