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Big Three históricos – Capítulo IV, División Pacífico

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Posiblemente estemos ante la división con los Big Threes más recientes y, por consiguiente, más reconocidos por todos. Solo dos equipos campeones, pero otros dos que nos robaron el corazón. Y luego, una franquicia maldita.

Repasa los mejores Big Three de otras divisiones:

Capítulo I – División Atlántico

Capítulo II – División Central

Capítulo III, División Sureste

GOLDEN STATE WARRIORS

La primera sede de esta franquicia está establecida en Philadelphia, siendo una de las once que participan en el primer curso de la liga. Además hay que señalar que se coronan como primeros campeones. Su jugador más importante es Joe Fulks, primer gran anotador de la NBA, que registra unos entonces monstruosos 23,2 puntos por noche, cuando ningún otro compañero alcanzaba los 10. Tras el subcampeonato en su segundo año, atraviesan un periodo en el que, aun entrando en playoffs, no son aspirantes reales. En 1950 llega Paul Arizin, quien aprende de Fulks y se convierte en el mejor tirador en suspensión de la competición.

Neil Johnston se une en 1951, explotando en su segunda temporada, ya con un Fulks menor y Arizin ausente por en Corea cumpliendo el servicio militar. A su regreso del país asiático, ya Fulks estaba fuera, pero  Johnston se había convertido en uno de los mejores interiores del momento. En 1956 logran el segundo anillo de la franquicia. El tercer pilar sería Joe Graboski, quien podría formar parte del primer gran trío de los Warriors. Los tres permanecen juntos varias campañas, pero sin volver a saborear las mieles del éxito.

En 1960 aterriza Wilt Chamberlain, un dominador como nunca antes se vio. Arizin mantenía promedios superiores a los 20 puntos por temporada y Tom Gola sacaría la cabeza como tercera opción ofensiva. En la 62-63 el equipo se traslada a San Francisco y Arizin se retira. En 1964 alcanzan las finales, pero estábamos en pleno dominio celtic. Chamberlain regresaría a Philadelphia para jugar con los 76ers, pero para compensar los Warriors adquirían a Rick Barry. Nate Thurmond llevaba entonces dos años en California y entre ambos se bastaron para volver a asomar la cabeza en la última serie del año, donde serían ajusticiados precisamente por Wilt Chamberlain y sus Sixers.

Barry decide entonces cambiar de liga. Yéndose a la ABA deja cojos a los Warriors durante seis años. Regresa en 1971, y en 1974 lleva a los suyos al campeonato. Thurmond no formaba parte de aquella plantilla, pero sí un joven Jamal Wilkes, principal apoyo de Barry. Dos finales de conferencia más en los dos siguientes años y luego la nada. Desde la 77-78 hasta la 85-86 no habría postemporada en la Bahía. A principios de los 80, World B. Free,  Bernand King, Joe Barry Carroll o Purvis Short figurarían en la nómina de los Warriors, aunque con escaso éxito. En 1987 regresan a playoffs, pero el curso siguiente firman un desastroso 20-62.

Don Nelson toma las riendas en la 88-89 y entrega las llaves a Chris Mullin, quien es bien secundado por un rookie llamado Mitch Richmond. Con la incorporación de Tim Hardaway doce meses después nace el Run TMC. Tan hermoso como fugaz. Richmond abandona, aunque la presencia de Latrell Sprewell y Chris Webber trae esperanzas a la franquicia. Sería el canto del cisne, pues en la 94-95 comienza una sequía que duraría once años.

En 2007, el milagro. Los Warriors eliminan a Dallas, equipo con mejor balance en regular season de la competición, antes de caer frente a Utah. Baron Davis, Stephen Jackson, Jason Richardson y Monta Ellis parecen capaces de resucitar a la franquicia. Error: toca sufrir un nuevo lustro de penumbra. Oscuridad hasta 2013, cuando regresan a las eliminatorias. Unos jovencísimos Stephen Curry, Klay Thompson y Draymond Green se presentaban en sociedad. Tardaron solo dos cursos más en proclamarse campeones. Añadir a Kevin Durant en 2016 fue pasar de un Big Three a un Big Four, y ponernos más difícil la elección final.

BIG THREE: Kevin Durant – Stephen Curry – Draymond Green

Estadísticas conjuntas en su mejor temporada unidos (2016-17): 60.6 puntos, 20.7 rebotes, 18.4 asistencias, 4.9 robos, 3.2 tapones. Récord: 67-15. Campeones NBA (4-1 a Cleveland Cavaliers).

Características: algún día todos serán miembros del Hall of Fame. Dejar fuera de este Big Three a Klay Thompson debería bastarnos como prueba del nivel de estos tres jugadores. Stephen Curry es un tirador sin igual. Su facilidad para armar el brazo y su velocidad de ejecución es inaudita. Además, posee un talento extraordinario para driblar contrarios. Con Kevin Durant estamos ante el mejor jugador ofensivo de la competición. Uno de los mejores anotadores de todos los tiempos, domina todos los aspectos ofensivos del juego. Su versatilidad es propia de un tipo adelantado a su tiempo y desde que está en la Bahía parece mejor defensor. Draymond Green es el contrapunto de Curry y Durant. Destaca por su defensa, siendo uno de los mejores de toda la NBA, pero además es un enorme pasador. Tremendo competidor, hace todo lo necesario para ayudar al equipo. Puede que algún día se convierta en el quinto jugador en la historia en firmar un cuádruple doble. Solo una pega: su temperamento.

Otros Big Threes posibles: Paul Arizin – Wilt Chamberlain – Tom Gola / Chris Mullin – Tim Hardaway – Mitch Richmond / Latrell Sprewell – Chris Webber – Chris Mullin / Baron Davis – Stephen Jackson – Jason Richardson

LOS ANGELES CLIPPERS

La andadura de los Clippers en la NBA comienza en Buffalo, bajo el nombre de Braves. Bob Kauffman es su primer gran jugador. Los Braves tardan cuatro años en meterse en playoffs y lo hacen de la mano de Bob McAdoo, quien en su segundo curso como profesional se va más allá de los 30 puntos y 15 rebotes de media. Con Randy Smith a su lado superan dos campañas las 45 victorias, pero las semifinales de conferencia siempre fueron el tope. En la 76-77 se une a la pareja el novato Adrian Dantley, pero la temporada resulta un desastre. McAdoo es traspasado tras 20 partidos a los Knicks y el proyecto se viene abajo en seguida.

Si hay una franquicia perdedora en la NBA, esa no es otra que los Clippers. Se mudan de Buffalo a San Diego y dejan atrás el nombre de Braves. Acertado. Seis años en la nueva ciudad y jamás postemporada. En 1984 deciden mudarse a Los Angeles, y allí no podían ser otra cosa que el pariente pobre, sobrenombre acertado a todas luces. No sería hasta la 1991-92 que regresaran a las eliminatorias. Durante aquella larga travesía por el desierto, visten la camiseta del equipo World B. Free, Terry Cummings, Tom Chambers, Derek Smith, Ron Harper o Danny Manning, entre otros.

Precisamente de la mano de Harper y Manning, y apoyados por Doc Rivers, entran en el bracket del oeste. Mark Jackson llega por Rivers y repiten tope en la temporada siguiente. Quizás tener a Larry Brown en el banquillo tuvo algo que ver en aquellos éxitos. La salida del coach coincidió con la vuelta a un estado depresivo y en los siguientes 18 años solo entrarían entre los mejores ocho de la conferencia en dos ocasiones. Dominique Wilkins, por un escaso periodo de tiempo, fue el último gran jugador del que disfrutaron hasta la llegada del nuevo milenio.

A principios de siglo hubo un repunte en cuanto a popularidad de la franquicia. Pero jóvenes como Elton Brand, Corey Maggette, Lamar Odom, Andre Miller o Quentin Richardson vendieron más camisetas que logros alcanzaron. Solo con la suma de Sam Cassell, a sus ya 36 años, jugaron partidos fuera de la temporada regular. Después, otro lustro de sequía hasta llegar, por fin, a los años dorados de la franquicia, que coinciden con la incorporación de Chris Paul. Seis años de presencia en playoffs que se sustentan en el base y los dos interiores del grupo: Blake Griffin y DeAndre Jordan.

BIG THREE: Chris Paul – Blake Griffin – DeAndre Jordan

Estadísticas conjuntas en su mejor temporada unidos (2013-14): 53.6 puntos, 27.4 rebotes, 15.5 asistencias, 4.7 robos, 3.2 tapones. Récord: 57-25. Eliminados en semifinales de conferencia (4-2 por Oklahoma City Thunder).

Características: Blake Griffin llegó a la liga para ser uno de los mejores ala pívots de la competición. Por capacidad, sin duda lo es, pero las continuas lesiones no nos han permitido ver esa versión dominante que todos esperábamos. Puede parecer tosco por su enorme corpulencia, pero no hay que dejarse engañar. A su bestial capacidad atlética une unos muy buenos fundamentos. DeAndre Jordan es el músculo. Todo potencia, su capacidad de intimidación no tiene parangón. Capaz de hundir la pelota en el aro rival pese a la oposición de sus pares, el rebote es su principal baza. Con algo de muñeca sería un pívot avasallador. Chris Paul tiene bien ganada su reputación. Pocos poseen su dominio con el balón y su visión de juego. Base clásico que además suma puntos cuando la situación lo requiere. Dirige y también ejecuta. A esto hay que sumarle que lleva mucho tiempo siendo el mejor defensor en el puesto de uno.

Otros Big Threes posibles: Ron Harper – Danny Manning – Doc Rivers / Elton Brand – Corey Maggette – Sam Cassell

LOS ANGELES LAKERS

Hablar de los Lakers es hacerlo de una de las grandes franquicias de todos los tiempos. Ya en Minneapolis crean la primera gran dinastía de la liga, llevándose el anillo en 5 ocasiones en 6 años. George Mikan, primer gran dominador de la competición, se apoyaba en Jim Pollard y Vern Mikkelsen para tiranizar la NBA. Clyde Lovellette supliría a Mikan tras su retirada, pero sin igualar sus resultados. Y en 1958, Elgin Baylor. Regreso a las finales en su primer año como profesional.

Con todo, Baylor no era suficiente. Por fortuna, los Lakers, que se habían trasladado a Los Angeles en 1960, pudieron hacerse con Jerry West ese mismo año. La dupla llevó a los Lakers a las finales en hasta 6 ocasiones, pero jamás pudieron superar a los mejores Celtics de todos los tiempos. La pieza que faltaba se unía en 1968. Wilt Chamberlain, el mejor pívot de la competición, llegaba para dar el empujón definitivo a los californianos. Sin embargo, con él volverían a perder otras dos finales, ante Celtics y Knicks. La revancha llegaba en 1972, sin Baylor (quien tras jugar 9 partidos abandonaba castigado por las lesiones), imponiéndose a los de la Gran Manzana. En palabras de West, ese título fue importante, pero que jamás pudiese imponerse a los Celtics era una espina que se le quedará clavada hasta el final de sus días.

Chamberlain dejó al equipo el curso siguiente, y los Lakers pasaron a ser un equipo más durante un lustro. Para tratar de revertir la situación se hicieron con Kareem Abdul-Jabbar en la 75-76, pero no sería hasta la 79-80, con Magic Johnson a bordo, cuando repetirían éxito. Jamal Wilkes era la tercera pata de un tridente temible. La baja de Jabbar en el sexto partido de la final fue suplida por Magic, quien jugando de pívot firmaría uno de los partidos más memorables de la historia de las finales. En 1982 repetirían éxito, y entre 1985 y 1988 levantarían otros tres trofeos Larry O’Brien. Los Lakers del showtime fueron el equipo de los 80.

La retirada de Magic en 1991 sumió a los angelinos en un periodo depresivo. Alcanzaban playoffs, pero sabían que no eran aspirantes. En verano de 1996 firman a Shaquille O’Neal y se hacen con Kobe Bryant la misma noche del draft. Estaban sentando las bases de lo que llegaría con el nuevo siglo. Tres anillos consecutivos y dominio incontestable. La mala relación entre las dos grandes superestrellas del equipo provocaría la salida de O’Neal. A partir de ese momento, los Lakers vagaron sin rumbo por la liga durante años. El regreso de Phil Jackson al banquillo y el movimiento por el cual adquieren a Pau Gasol los vuelve a colocar en la terna de aspirantes.

En tres años disputan tres finales, ganando dos de las mismas. Lamar Odom, Andrew Bynum, Pau Gasol y, sobre todo, Kobe Bryant. Con la posterior lesión de muñeca Kobe y las salidas de Odom y Bynum los Lakers parecen incapaces de volver a ganar. De modo desesperado recurren al mercado, donde consiguen a Steve Nash y Dwight Howard. El pívot nunca terminó de encajar y Nash, Kobe sufren graves lesiones. Steve optaría por la retirada y Bryant jamás volvería a su nivel. Gasol marcharía a Bulls y los Lakers no vivirían partido de playoffs desde 2013.

BIG THREE: Magic Johnson – James Worthy – Kareem Abdul-Jabbar

Estadísticas conjuntas en su mejor temporada unidos (1986-87): 60.8 puntos, 18.7 rebotes, 17.6 asistencias, 3.6 robos, 2.7 tapones. Récord: 65-17. Campeones NBA (4-2 a Boston Celtics).

Características: Magic Johnson es el baloncesto. Un base de 2.06 capaz de jugar en cualquier posición. Seguramente en mejor de todos los tiempos en su puesto. Su facilidad para encontrar al hombre libre no tiene parangón. El contraataque con ‘no look pass’ como seña de identidad. Hacía la vida más sencilla a sus compañeros, quienes parecían mejores con Magic a su lado. Worthy fue uno de los mejores finalizadores de siempre. Y tener a Johnson a su lado potenció esta virtud. Su calidad era incuestionable, así como su finura. Gran competidor, siempre se crecía en los partidos importantes, de ahí su sobrenombre de ‘Big Games James’. Para el recuerdo, aquellas finales del 88. De Abdul-Jabbar podríamos escribir mil artículos. El mejor cinco de todos los tiempos, todavía cercano a los 40 seguía marcando diferencias. Lógicamente en 1987 no era la referencia del equipo, pero descuidar su marca era cavar la tumba del equipo rival.

Otros Big Threes posibles: George Mikan – Jim Pollard – Vern Mikkelsen / Jerry West – Elgin Baylor – Wilt Chamberlain / Magic Johnson – Jamal Wilkes – Kareem Abdul-Jabbar / Shaquille O’Neal – Kobe Bryant – Derek Fisher / Kobe Bryant – Pau Gasol – Andrew Bynum

PHOENIX SUNS

Los Suns llegan a la NBA en la temporada 1968-69. Gail Goodrich y Dick Van Arsdale son los principales pilares en los que apoyarse. A ellos se les suma Connie Hawkins en la 69-70. Con el trío superando los 20 puntos por cabeza, se presentan en los playoffs ya en la segunda campaña. Inexplicablemente no logran continuidad y pasan un lustro sin volver a pisar la postemporada. Y en la 75-76, tras un registro que superaba por poco el 50% de victorias, superan varias rondas y se plantan contra todo pronóstico en las finales. Se impone la lógica y son derrotados por los Celtics. Paul Westphal, Alvan Adams y Gar Heard prenden ese chispazo.

En la 1977-78 llega una etapa de consolidación, con 8 presencias consecutivas en las eliminatorias. Dejan huella en la franquicia Walter Davis, Truck Robinson, Dennis Johnson o Larry Nance. En 1988 el equipo toca fondo. Tres campañas de sequía y reconstrucción a la vista, de la mano de Cotton Fitzsimmons. Kevin Jonhson, Tom Chambers y Eddie Johnson son los principales estiletes. El salto definitivo llega en la 92-93: Paul Westphal toma las riendas y en Arizona se hacen con Charles Barkley, a costa de sacrificar a Jeff Hornacek, máximo anotador del conjunto la campaña anterior. Pero en la final esperaba Michael Jordan y sus Bulls. Misión imposible.

Tras varias intentonas, Barkley abandonaba la nave, y los Suns se reinventaban para permanecer en la élite hasta alcanzado el nuevo siglo. Jason Kidd era el nuevo director de orquesta y Anfernee Hardaway la esperanza. Pero Penny volvía a romperse y el proyecto parecía agotado. Kidd era traspasado a cambio de Stephon Marbury. El experimento no saldría bien.

La revolución llegó con Mike D’Antoni. Los Suns recuperaron a Steve Nash, quien había salido tiempo atrás rumbo a Dallas en busca de protagonismo e instauraban el run & gun. Años de bonanza en los que alcanzar las 55 victorias era lo habitual. Las lesiones de Amar’e Stoudemire sesgaron de raíz las esperanzas de un equipo llamado a hacer historia. En 2010, Amar’e decide hacer las maletas y en el salvaje oeste Nash solo no se bastaba. Desde entonces, tiempos oscuros en Arizona, lugar que no ha vuelto a ver partidos que no fuesen de temporada regular.

BIG THREE: Steve Nash – Shawn Marion – Amar’e Stoudemire

Estadísticas conjuntas en su mejor temporada unidos (2004-05): 60.9 puntos, 23.5 rebotes, 15 asistencias, 4 robos, 3.2 tapones. Récord: 62-20. Eliminados en final de conferencia (4-1 por San Antonio Spurs).

Características: Nash en su mejor momento. El MVP de la competición. No necesitaba anotar en exceso para tener el encuentro controlado. Todos, absolutamente todos, sus compañeros eran mejores a su lado. El mejor director de juego de los últimos tiempos con diferencia. Además fue uno de los mejores tiradores de siempre. Una enorme máquina ofensiva. Marion en plenitud fue una bestia. El run & gun de los Suns le vino como anillo al dedo para explotar su físico. A pesar de que su tiro no era nada académico, encontrarse liberado tantas veces le hizo lanzar mucho desde fuera. En defensa era un pilar básico para el equilibrio del equipo. Stoudemire sano: imparable. Su capacidad atlética era insultante, pero además sus movimientos lo hacían casi indefendible. El pick & roll con Steve Nash ejecutado como no se veía desde los tiempos de Stockton y Malone.

Otros Big Threes posibles: Connie Hawkins – Gail Goodrich – Nick Van Arsdale / Walter Davis – Paul Westphal – Alvan Adams / Dan Majerle – Kevin Jonhson – Charles Barkley

SACRAMENTO KINGS

Pese a lo que pueda pensarse, los Kings no son una franquicia joven. De hecho, formaron parte de la BAA siendo los Rochester Royals. En 1951 disputan sus primeras finales y se hacen con el título frente a los New York Knicks. Arnie Risen era la estrella de aquel grupo campeón. Cuatro temporadas más disputando playoffs antes de pasar por un periodo de 6 años en los que solo una vez seguirían saltando a la pista ya concluida la regular season.

Desde 1957 Cincinnati es su nueva casa, y Jack Twyman, Maurice Stokes y Clyde Lovelette conforman un Big Three que podría alcanzar grandes resultados. Pero en 1958 la desgracia se ceba con Stokes, apartándolo para siempre de las canchas de baloncesto. También sin Lovelette, Twyman juega su mejor baloncesto, insuficiente para llevar al grupo a un nivel superior. Y en la campaña 1960-61 aterriza Oscar Robertson. Con él logran entrar en playoffs durante 6 años consecutivos (entre 1962 y 1967), pero el anillo era misión imposible. Jerry Lucas y Wayne Embry fueron durante esas campañas los escuderos de Robertson.

En 1970 Robertson recala en Milwaukee y solo dos años después la franquicia se muda a Kansas City (juega también en Omaha durante tres cursos) y pasan a llamarse Kings. Tiny Archibald vuelve a meterlos en playoffs en 1975, pero es a finales de década cuando encadenan tres presencias consecutivas. Otis Birdsong fue ese trienio la principal figura del equipo. Los 80 resultan una mala década para los Kings, que alcanzan la postemporada solo en otras dos ocasiones. Los 90 fueron más de lo mismo. Solo en 1996 participan en las eliminatorias, guiados por el mejor Mitch Richmond de siempre.

Los buenos tiempos llegan con la llegada de Rick Adelman a punto de alcanzar el año 2000. En la campaña del lockout y los 50 partidos vuelven aparecer en el cuadro final. En poco tiempo se convierten en el equipo favorito de todos, gracias al descaro de Jason Williams y Chris Webber. La vuelta de tuerca llega con el traspaso de Williams y la adquisición de Mike Bibby. En 2002 pierden la final de conferencia ante los Lakers en la prórroga del séptimo partido, tras una eliminatoria que había generado dudas en torno al arbitraje. Hasta 2006 siguieron en la brecha, pero desde entonces no han vuelto a la senda correcta. Va más de una década terminando la temporada a principios de abril, pese a que hayan vestido esos colores jugadores como Kevin Martin, Tyreke Evans, Isaiah Thomas, DeMarcus Cousins o Rudy Gay.

BIG THREE: Chris Webber – Peja Stojakovic – Mike Bibby

Estadísticas conjuntas en su mejor temporada unidos (2001-02): 59.4 puntos, 17.9 rebotes, 12 asistencias, 3.9 robos, 1.8 tapones. Récord: 61-21. Eliminados en final de conferencia (4-3 por Los Angeles Lakers).

Características: Talento. Talento. Talento. Lo de Webber era impactante. Leer el baloncesto de esa forma estaba al alcance de muy pocos. Siendo interior su ventaja se multiplicaba. Su gran cantidad de recursos le hacían imprevisible. Solo las lesiones pudieron frenar su brutal capacidad. Bibby no era Jason Williams. No tenía esa fantasía. Pero era mejor. Más ordenado, con mayor rango de tiro, superior en la toma de decisiones, por encima en defensa. Los Kings eran más competitivos bajo la batuta de Bibby, quien además se crecía en los momentos delicados. Stojakovic fue uno de los mejores tiradores de todos los tiempos. Con una mecánica de tiro rapidísima, darle medio metro era condenarte. Su comprensión del deporte también era superior a la media y en un equipo que jugaba como tal, como fueron los Kings, su baloncesto encajó como anillo al dedo.

Otros Big Threes posibles: Maurice Stokes – Jack Twyman – Clyde Lovelette / Oscar Robertson – Jerry Lucas – Wayne Embry / Jason Williams – Vlade Divac – Chris Webber / Isaiah Thomas – Rudy Gay – DeMarcus Cousins

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