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Big Three históricos – Capítulo II, División Central

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Seguimos buscando los mejores tríos de siempre en un mismo equipo. Tras tocar franquicias legendarias como Celtics, 76ers o Knicks, llega el turno de las pertenecientes a la División Central, donde también ha habido talento para dar y regalar…

CHICAGO BULLS

Los más jóvenes pueden llegar a pensar que los Bulls han sido siempre una franquicia ganadora. Nada más lejos de la realidad. Las seis banderas que cuelgan del techo del United Center fueron el resultado del paso del mejor jugador de siempre por el estado de Illinois. Antes, y después, vacío.

Nacidos en 1967, los Bulls comienzan su andadura en la Conferencia Oeste, y tienen en Bob Boozer a su jugador referencia. Pero el primer nombre histórico sería el de Dick Motta, coach desde 1968. Cuando Boozer sale del equipo, emerge la figura de Chet Walker, a quien se unirían a principio de los 70 Bob Love, Jerry Sloan y Norm Van Lier. En 1974 y 1975 alcanzan las finales de conferencia, donde caerían ante los Bucks y Warriors. La temporada 1975-76 supuso decir adiós a una gran época, ya sin Walker y con Motta dirigiendo por última vez a sus muchachos. El final de la década llevó a la ciudad a baloncestistas como Artis Gilmore o Reggie Theus, además del paso por el banquillo, justo cuando nos adentrábamos en los 80, de Jerry Sloan.

Ese tiempo de inconsistencia ofreció un premio inigualable. En el draft de 1984 aterrizaba Michael Jordan. Y, esto sí, cambiaría todo para siempre. Tras una primera campaña prometedora en la que junto a Orlando Woolridge el grupo alcanza los playoffs, sería en las eliminatorias del curso posterior cuando el 23 mostraría sus enormes posibilidades. Tras pasar el año lesionado, hace una serie brutal frente a los Celtics de Larry Bird, por entonces, el mejor jugador del planeta. 1987 traería dos piezas básicas en lo que se estaba gestando: Scottie Pippen y Horace Grant. Y si bien el impacto más inmediato corrió a cargo del segundo, sería el primero quien elevaría definitivamente el nivel de los Bulls. Las ‘Jordan Rules’ de los Pistons frenarían el impulso de Chicago en 1989 y 1990. Pero esto no hizo sino avivar el fuego de la competitividad de aquel grupo, que tomaría venganza en 1991. Los Lakers no serían escollo en las finales. Como tampoco lo fueron posteriormente los Blazers o los Suns.

El paisaje cambió con la retirada de Jordan tras el tercer anillo. A sus 30 años estaba sin duda en su mejor momento, pero la falta de motivación y la pérdida de su padre precipitaron su alejamiento. Scottie Pippen logró que el conjunto ganase casi los mismos partidos el año posterior, pero era insuficiente para alcanzar hitos de antaño. Hitos que la vuelta del más grande sí parecían de nuevo posibles. Al grupo habían llegado hombres como Toni Kukoc o Ron Harper, y antes de arrancar la 95-96 se uniría Dennis Rodman. El tercer ‘threepeat’ fue de aún mayor dominio que el primero. Y en 1998, ya sin nada que demostrar, Jordan anunciaría su segunda (que no definitiva) retirada.

El equipo sería desmantelado y hasta 2005 no regresaría a post temporada. En cualquier caso, el recorrido fue corto, y solo con el mejor Derrick Rose, en Chicago se volvió a soñar con la gloria. MVP en 2011, junto a Joakim Noah, Luol Deng y Carlos Boozer, guiaría a los suyos hasta la final de conferencia. Pero los Heat eran una cima imposible. Luego llegarían las lesiones de Rose, y pese a incorporaciones como las de Pau Gasol antes o Dwyane Wade ahora, o la explosión de Jimmy Butler, los Bulls han parecido lejos de poder competir en serio de nuevo.

BIG THREE: Michael Jordan – Scottie Pippen – Dennis Rodman

Estadísticas conjuntas en su mejor temporada unidos (1995-96): 55.3 puntos, 27.9 rebotes, 12.7 asistencias, 4.5 robos, 1.6 tapones. Récord: 72-10. Campeones NBA (4-2 a Seattle Supersonics).

Características: érase una vez el mejor jugador de todos los tiempos. Y a su lado, un reboteador como pocos y el prototipo perfecto de lo que se conoce como ‘all around player’. Unámosle a esto que eran, los tres, de los mejores defensores de la competición. Prácticamente invencibles. Michael Jordan dominaba los partidos a partir de su juego, pero también de su mente. Se sabía el mejor, y se lo hacía saber a sus rivales. Pippen era un coloso defensivo, con un físico privilegiado que le permitía atacar el aro partiendo desde cualquier punto. Además, con persmiso de Air, ejercía de director de orquesta. Rodman era carácter, el mejor defensor interior de su época y un jugador de equipo como pocos. Sacaba de sus casillas a sus rivales y en el juego de la provocación no conoció rival digno.

Otros Big Threes posibles: Bob Love – Jerry Sloan – Chet Walker / Michael Jordan – Scottie Pippen – Horace Grant / Derrick Rose – Luol Deng – Joakim Noah

CLEVELAND CAVALIERS

Hablar de los Cavaliers es hacerlo sobre los dominios del Rey. Pero a pesar de no tratarse de una franquicia histórica, sí que han pasado por ahí nombres a tener en cuenta. El primero, Bill Fitch, a quien recordamos por haber sido campeón con Boston en 1981. Aunque diez años antes se puso al mando de una franquicia recién nacida. Tardaría seis en llevarlos a playoffs, firmando tres apariciones consecutivas. En aquel primer decenio, el jugador más destacado sería Austin Carr, un escolta con números cercanos siempre a los 20 puntos.

Los 80 serían aún más duros, y hasta 1988 solo serían parte del bracket en una ocasión: en 1985, cuando World B. Free era referente. Pero con Lenny Wilkens a los mandos el panorama cambiaba. En la campaña 1986-87, se sumaban los rookies Mark Price, Brad Daugherty, Ron Harper, Hod Rod Williams y Johnny Newman. Los tres primeros serían básicos, junto a Larry Nance, en el regreso a los playoffs. La progresión se vería cortada con la salida de Harper y la lesión de Price en la 90-91, pero una temporada después alcanzarían el escalón más alto hasta entonces: finales de conferencia, donde caerían 2-4 frente a los inaccesibles Bulls. La frágil espalda de Daugherty le obligaba a retirarse a los 28 años, y la salida de Price en 1995 devolvería a la franquicia a oscuridad.

Pese al trabajo de Mike Fratello, y el paso de jugadores como Terrell Brandon, Shawn Kemp, Jim Jackson, Andre Miller o Wesley Person, solo un joven que desde su más tierna adolescencia había sido señalado por todos, devolvía la esperanza al estado de Ohio. El verano de 2003 llevó al chico de Akron al Cleveland y la esperanza al The Q. Los eliminatorias alcanzadas en el plazo de dos años, y ya en 2007 las finales. Cuesta entenderlo, porque mirando a aquel roster, las piezas válidas eran más bien escasas. La creación del Big Three de los Celtics, en la 2007-08 y los Magic, en 2009, serían elementos demasiado pesados como para ser movidos por un solo hombre, y en 2010, LeBron James, frustrado, emigró a climas más cálidos.

Y desde 2010, el desierto. El pozo era el hábitat de los Cavs, quienes obtuvieron en el draft a Kyrie Irving, Tristan Thompson y Dion Waiters. No era suficiente. Solo el retorno del Rey y la llegada de Kevin Love los devolvería a la senda de la victoria. De manera inmediata, en 2015, disputarían las finales a un equipo que parecía invencible. Y digo parecía, porque, con un 3-1 a su favor un año más tarde, caerían ante el mejor jugador desde hace ya un tiempo. LeBron dominando todos los apartados estadísticos y los Warriors apartados del Back-to-Back.

BIG THREE: LeBron James – Kyrie Irving – Kevin Love

Estadísticas conjuntas en su mejor temporada unidos (2015-16): 60.9 puntos, 20.3 rebotes, 13.9 asistencias, 3.2 robos, 3.1 tapones. Récord: 57-25. Campeones NBA (4-3 a Golden State Warriors).

Características: parece que Larry Bird ya no es el mejor alero de todos los tiempos: eso significa LeBron James. Director y ejecutor. Su visión de juego y capacidad de pase son brutales, y su comprensión del baloncesto, la más alta de su tiempo. Mientras juegue, será el hombre de la NBA, aunque el marketing quiera (casi necesite) inventarse jugadores (grandes talentos, pero que son otra cosa) con los que rivalizar en dominio. Irving no es un base al uso. Como Iverson, se trata de un escolta atrapado en su estatura. Puede dirigir, sí, pero se siente más cómodo golpeando. Que pregunten en La Bahía. Love es un 4 que en otro tiempo se denominaría atípico. Con un tiro exterior soberbio y el mejor pase tras rebote defensivo de la liga. Habiendo otras referencias en ataque, un puñal para el adversario.

Otros Big Threes posibles: Mark Price – Brad Daugherty – Larry Nance

DETROIT PISTONS

Los Pistons comenzaron su andadura en Fort Wayne, urbe en la que permanecerían hasta 1958. La BAA presenció sus primeros pasos, y ya en la NBA, en la década de los 50, llegaron a dos finales consecutivas en las que hincarían la rodilla frente a Syracuse Nationals y Philadelphia Warriors. George Yarley y Larry Foust fueron en aquellos lejanos tiempos sus jugadores más importantes, cediendo el testigo con el cambio de década a Gene Shue (quien ya era parte del equipo en 1955) o Bailey Howell.

Desde 1964 hasta 1974 solo participaron en las eliminatorias en una ocasión, de la mano de Dave Bing y Dave DeBusschere. Bob Lanier los rescataría para llevarlos de nuevo a la post temporada entre 1974 y 1977, justo antes de pasar por el bache más grande que haya vivido el equipo. Seis años fuera de la pomada traerían poco a poco a Isaiah Tomas, Kelly Tripucka o Bill Laimbeer. Con ellos, vuelta a los playoffs en 1984. Joe Dumars sería un añadido en 1985, y Adrian Dantley, el sustituto de Tripucka. Entretanto, se habían embarcado en el proyecto hombres como Rick Mahorn, John Salley, Vinnie Johnson o Dennis Rodman. Tras caer en las finales de 1988, el conjunto entrenado por Chuck Daly intercambia a Dantley por Mark Aguirre. La jugada sale bien y en 1989 y 1990 logran el ansiado anillo.

Michael Jordan cerraba la puerta en 1991, y esa generación no sería capaz de volver a inquietar a Su Majestad. Las retiradas y salidas dejaban huecos que irían rellenando jóvenes como Grant Hill o Allan Houston. El segundo no tardaría en partir hacia New York y un lastrado Hill iniciaría con el cambio de siglo una nueva aventura en Florida. Emerge entonces Jerry Stackhouse. Sin embargo, Larry Brown (coach de los de Michigan) entiende que no es el hombre indicado para un proyecto campeón, e intercambia fichas con los Wizards para traer a Richard Hamilton. Con Chauncey Billups y Ben Wallace ya en el grupo, la llegada de otro Wallace, Rasheed, les dio justo lo necesario para tocar de nuevo el cielo con las manos. Anillo en 2004 frente a los Lakers del ‘Big Four’ y final ante los Spurs de Tim Duncan un año más tarde. En 2006 firman un balance tremendo (64-18), pero caen ante Miami Heat, a la postre campeones. Tras aquello, el equipo se va deshaciendo poco a poco hasta quedar en nada. Y en esta década aún siguen buscando un nuevo rumbo, ahora con Stan Van Gundy al mando de las operaciones.

BIG THREE: Isiah Thomas – Joe Dumars – Bill Laimbeer

Estadísticas conjuntas en su mejor temporada unidos (1988-89): 49.1 puntos, 15.5 rebotes, 16.2 asistencias, 3.2 robos, 1.6 tapones. Récord: 63-19. Campeones NBA (4-0 a Los Angeles Lakers).

Características: Isiah es casi con toda seguridad el mejor baloncestista de la historia de la franquicia. ‘Pocket Magic’, como le apodaban, asistía y aniquilaba. En los momentos calientes siempre la bola a sus manos; él sabría qué hacer. A Joe Dumars se le conocía como “el Asesino Silencioso”. Su cara inexpresiva, su letal suspensión a media distancia y una capacidad defensiva como pocas. A Bill Laimbeer difícilmente se le podía odiar más. Siempre polémico, el juego subterráneo era su terreno, y pese a que todos lo sabían, solía salirse con la suya. Sucio, terco, listo. Buen tiro exterior y capacidad de lectura.

Otros Big Threes posibles: Chauncey Billups – Richard Hamilton – Ben Wallace

INDIANA PACERS

Indiana Pacers es uno de los equipos más exitosos… De la ABA. Fundados en 1967, son campeones de la extinta competición en 1970, 1972 y 1973. Roger Brown forma lo que podríamos llamar Big Three primero con Mel Daniels y Bob Netolicky, y luego un Big Four con el propio Daniels y con Freddie Lewis y George McGinnis. Pero el cambio a la NBA en 1976 no les sentaría del todo bien.

Pasan fugazmente por el equipo jugadores como Adrian Dantley y Alex English, pero hasta 1990 solo se clasifican para las eliminatorias por el anillo en dos ocasiones. A finales de los 80 se hacen con Reggie Miller, con un pívot holandés de 2,24, Rick Smits, y con un alemán que sería dos cursos consecutivos mejor sexto hombre de la liga, Detlef Schrempf. Bajo las órdenes de Larry Brown, y con la ayuda de dos powerfowards conocimos como los Davis & Davis (Dale y Antonio), acceden a la final de conferencia en 1994. Repetirían en 1995 ya con Mark Jackson formando parte del proyecto.

Contra todo pronóstico, en 1997 se quedan fuera de playoffs, y es entonces cuando aparece La Leyenda. Con Larry Bird en el banquillo se viven los tres mejores cursos de la franquicia. Dos finales de conferencia y una final NBA. Jalen Rose ocupaba entonces un lugar de privilegio en el roster. Con el abandono de Bird, Isiah Thomas se haría cargo del equipo, y pese a sumar talentos como Jermaine O’Neal, los Pacers van cayendo en picado. Rick Carlisle reflotaría la nave, con Ron Artest y Reggie Miller formando terceto con O’Neal, el ya jugador franquicia. Pese al tremendo 61-21 de 2004, Detroit los aparta de la lucha, y desde entonces dejan de ser aspirantes serios.

Danny Granger se convierte en la estrella de Indiana a finales de la primera década de siglo, pero es tras su lesión cuando, con Paul George, David West, George Hill y Roy Hibbert, vuelven a mostrarse competitivos. Dos finales de conferencia consecutivas en 2013 y 2014 como tope. Los Heat no les darían opción. Tras dos cursos desastrosos, parecen capaces en la 2016-17, con tipos como el ya mencionado George, o Monta Ellis, Al Jefferson, Miles Turner, Jeff Teague y Thadeous Young. Pero el talento parece no bastar. Al menos, de momento.

BIG THREE: Reggie Miller – Rick Smits – Mark Jackson

Estadísticas conjuntas en su mejor temporada unidos (1997-98): 44.5 puntos, 13.7 rebotes, 12.2 asistencias, 2.5 robos, 1.3 tapones. Récord: 58-24. Eliminados en final de conferencia este (4-3 por Chicago Bulls).

Características: Hablar de Reggie Miller es hacerlo de uno de los mejores tiradores de siempre. A pesar de su extraña mecánica, parecía infalible, sobre todo a medida que el reloj marcaba sus últimos minutos. Un maestro en salir de los bloqueos, espejo en el que se miran hoy los especialistas. Smits era muy alto, pero no tan físico. Estilista, con grandes fundamentos y muy buen tiro a media distancia, aunque algo frágil; rendía mejor con un 4 fuerte a su lado. Jackson como ejemplo de base pasador. Siempre entre los máximos asistentes del campeonato, quizás de haber sido más fiable en el tiro habría estado en la élite histórica de la posición de 1.

Otros Big Threes posibles: Reggie Miller – Jalen Rose – Rick Smits / Paul George – David West – Roy Hibbert*

*Quedan excluidos Big Threes de la era ABA.

MILWAUKEE BUCKS

A los Bucks les llevó muy poco tiempo ser el mejor equipo de la NBA. Apenas tres años. Nacidos en 1968, en verano de 1969 obtienen el premio gordo, un pívot entonces conocido como Lew Alcindor. Además, llega de la mano Bob Dandridge, otro enorme talento. Y en 1970 se hacen con Oscar Robertson. Como era de esperar, el anillo es inmediato: 1971, campeones. En 1972 y 1973 firman récords tremendos en Regular Season, pero sus playoffs son malos. En el 74 se levantan para alcanzar de nuevo las finales, donde sucumben por 4-3 ante los Celtics. Y el 1976, se ven sin Robertson y Kareem Abdul-Jabbar (el mencionado anteriormente como Alcindor).

En 1981, con Sidney Moncrief y Bob Lanier alcanzan las 60 victorias, pero Boston sería demasiado rival en final de conferencia. Con Moncrief (y bajo la pizarra de Don Nelson) siempre estarían en la pelea, aunque solo con el plus que dieron Terry Cummings y Paul Pressey volverían a verse en ese penúltimo peldaño. Y otra vez Boston despertándoles del sueño.

Los 90 trajeron consigo la mayor época de sequía: hasta siete cursos sin playoffs. Aunque en la segunda mitad de decenio, se iban añadiendo mimbres que en el futuro darían que hablar: Vin Baker, Glenn Robinson, Ray Allen o Sam Cassell. Baker sería enviado a Seattle en un intercambio a tres bandas en el que adquirirían a Terrell Brandon (quien permanecería poco tiempo en las filas de los Bucks) y Tyronne Hill. En 2001, con Tim Thomas y Ervin Johnson añadidos como jugadores de rol, ayudando al Big Three formado por Robinson, Cassell y Allen, George Karl devolvería al equipo a unas finales de conferencia. Un quinto partido clave y Allen Iverson decantarían las mismas a favor de los Sixers. Fue el punto álgido de aquel grupo.

Desde entonces andan por la NBA sin hacer demasiado ruido, con apariciones de tanto talento como mala fortuna (Michael Redd, Andrew Bogut), u otras que han sido menos de lo que se podría parecer (Monta Ellis, Brandon Jennings). Sin embargo, entre 2012 y 2014, el draft les ha concedido a tres baloncestistas que bien podrían formar un nuevo Big Three capaz de devolver a Milwaukee a la pelea: Khris Middleton, Giannis Antetokounmpo y Jabari Parker. Toca esperar…

BIG THREE: Kareem Abdul-Jabbar – Oscar Robertson – Bob Dandridge

Estadísticas conjuntas en su mejor temporada unidos (1970-71): 69.5 puntos, 29.7 rebotes, 15 asistencias. Récord: 66-16. Campeones NBA (4-0 a Baltimore Bullets).

Características: 6 MVPs contemplan a Abdul-Jabbar. Llegó a la NBA tras dominar la NCAA y su impacto fue inmediato. Todo talento, para el recuerdo el primer tiro imposible de taponar: el Skyhook. En sus primeros años, físicamente imparable. Durante mucho tiempo el jugador que más diferencias marcaba en el torneo. Dandridge era un dos con gran facilidad para anotar, pero que añadía una gran aptitud reboteadora. Escolta perfecto para liberar a interiores dominantes (en Washington ganaría otro anillo junto a Hayes y Unseld), además poseía ese gen competitivo que le hacía elevar su nivel cuando llegaba la hora de la verdad. Oscar Robertson había sido, hasta este curso, el único hombre capaz de promediar un triple doble. Diez temporadas por encima de los 41 minutos de juego hablan también de un físico privilegiado. Aprovechaba su altura (en aquella época un base de casi 2 metros era un rara avis) para imponerse a su par cerca de canasta. Un privilegiado.

Otros Big Threes posibles: Sidney Moncrief – Terry Cummings – Paul Pressey / Glenn Robinson – Sam Cassell – Ray Allen / Khris Middleton – Giannis Antetokounmpo – Jabari Parker

LEER MÁS: Big Three Históricos (Capítulo I), División Atlántica

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