Fútbol alemán

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Änis Ben-Hatira, la máscara de la humanidad

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Corría el minuto 21 en el Olímpico de Berlín. Hertha y Schalke 04 seguían 0-0 tras los primeros compases del partido. El balón llegaba al área de Timo Wellenreuther y Ben-Hatira, aprovecharía para anotar el gol que abriría el marcador. El extremo tunecino superaría de este forma su mejor cifra goleadora en la máxima división alemana. La imagen de la jornada estaba a punto de producirse.

Tras marcar su cuarto gol de la temporada, Änis Ben-Hatira sorteaba compañeros mientras corría a la línea de banda en busca de Tolgay Cigerci, jugador que acabaría sustituyendo al tunecino en la segunda mitad. Sin ningún reparo, Ben-Hatira recibió una máscara y no dudó en ponérsela con descaro. De nuevo, un superhéroe volvió a apoderarse del cuerpo de un futbolista en Alemania. Convertirse en Spiderman le acarrearía un problema al ex jugador del HSV. El colegiado sancionó con amarilla la celebración del futbolista capitalino. No hubo protestas, no le molestó ni un segundo.

Con anterioridad, Aubameyang ya usó la máscara del ‘hombre araña’. Sucedió en la final de la SuperCopa alemana jugada en Dortmund y ganada por el conjunto de Klopp ante el Bayern. El gabonés declaró días más tarde que su celebración iba dedicada a su hijo -fan de Spiderman-, que cumplía años aquel mismo día. Esta misma temporada, Pierre-Emerick lo volvió a hacer. Esta vez, acompañado de Marco Reus y con otro superhéroe como estrella principal. Batman y Robin serían los protagonistas.

Pero la celebración de Ben-Hatira era especial. Al finalizar el partido, el tunecino saldría del terreno de juego de la mano de un niño. Ambos, con rostros fortalecidos, ojos vidriosos que manifestaban claros síntomas de emoción e ilusión y amplias sonrisas que dibujaban fe y esperanza. La máscara de Spiderman expresaba una historia de trasfondo. El superhéroe no lanzaba telarañas ni se balanceaba por edificios, el verdadero superhéroe se llama Jannick y tiene 8 años. El pacto era el siguiente: Si Jannick -con leucemia- afrontaba y luchaba contra su enfermedad tras su primera quimioterapia, Ben-Hatira se pondría la máscara de su superhéroe favorito y ambos, correrían de la mano tras el partido en el que lo hicieran. Así fue. “Hemos decidido luchar juntos contra su enfermedad. Una persona tiene más de 1000 deseos, una persona enferma tan solo tiene uno”, afirmó de manera acertada el jugador del Hertha.

Ben-Hatira ha estado visitando durante los últimos meses a Jannick en el hospital. Hoy, ambos piensan que tienen a un superhéroe enfrente. Admiración, humanidad, fe y lucha. Con Spiderman, todo es más fácil.

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