Bélgica

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Bélgica, un 4-3-3 para dominarlos a todos

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Irati PRAT – El de 2012 fue el año del cambio para Bélgica, cuando Marc Wilmots comenzó su mandato como nuevo seleccionador. Desde el primer momento se mantuvo el 4-3-3 que había venido usando Leekens. Y de hecho, nunca se pensó en cambiar de esquema ni se cambiará en un futuro cercano. Para entenderlo hay que remontarse a la Eurocopa que Bélgica organizó junto a Holanda allá por el año 2000.

La estrepitosa eliminación en fase de grupos les llevó a cambiar por completo su organigrama, empezando por el fútbol base. La generación del 86 ya había muerto futbolísticamente hablando y se encontraban en una fase de dura transición. Había que reaccionar y vaya que si se hizo. En todas las escuelas de fútbol del país se obligó a cambiar el reglamento. Se jugarían partidos de fútbol 5 en vez de fútbol 7 para de esta forma aumentar la técnica de los jugadores y lo más importante, a partir de la categoría infantil el esquema obligatorio –sí, obligatorio- sería el 4-3-3. Todos los equipos debían jugar con aquella disposición táctica.

LÍNEA POR LÍNEA
Con el porqué del uso de este módulo ya claro, diseccionaremos al equipo línea por línea. En la portería ya no hay duda alguna, Wilmots no heredó el bendito problema de Leekens al tener que repartir los minutos entre Gillet, Mignolet y Courtois. Hoy lo tenemos claro, el portero del Atlético de Madrid debe ser titular sin duda alguna.


El XI belga en el último partido de clasificación para Brasil 2014 | Getty Images

Sin embargo, en la defensa llegan las primeras dudas. Y es que el problema es importante porque quitando a Kompany y Vertonghen el resto de integrantes de la línea defensiva no están disponiendo de muchos minutos esta temporada. Alderweireld, el inquilino del lateral derecho, tiene apariciones esporádicas en la zaga colchonera y cuando lo hace es para ocuparla como central, su posición natural. El acompañante de Kompany podría repartirse entre Vermaelen o Van Buyten pero el problema vuelve a ser el mismo y además acentuado porque están jugando menos si cabe que Alderweireld. Una posible solución sería la de ubicar a Alderweireld en el centro de la zaga junto al capitán de los Diablos Rojos y entregar el lateral derecho a Meunier (Club Brujas) o Cavanda (Lazio), ambos están rindiendo bastante bien en sus respectivas.

En el centro del campo tiene otra encrucijada Wilmots. Se formará una especie de ‘trivote’, que puede tomar dos apariencias distintas. O bien Witsel ocupará la posición de ‘mediocentro escoba’, siendo el que ocupe un lugar más retrasado en el centro del campo, dejando a, dos interiores en paralelo por delante suya; o se podría dar que Witsel estuviera acompañado por un jugador de corte más defensivo como Defour y que por delante de ambos se situase un jugador que se dedicara más a las tareas ofensivas, que hiciese de enganche o mediapunta.

Estas posiciones que bailan son seguramente las menos decididas de todo el once aunque es bastante factible que si Fellaini juega con regularidad en el United de aquí a final de temporada y no tiene problemas de lesiones, ocupará una de esas dos plazas en el centro del campo con total seguridad. Marouane Fellaini, cuando juega con Bélgica, es uno de los hombres que adquiere más protagonismo sobre el tapete. La otra plaza podría ser para Defour como hemos mencionado anteriormente pero su rendimiento en el Porto no está siendo el mejor y jugadores como Dembélé o Nainggolan llegan empujando con mucha fuerza desde abajo. Además, De Bruyne también podría ocupar esta posición.


De Bruyne luce favorito para una plaza como titular | Getty Images

Como extremos podemos plantear diferentes frentes tomando con absoluta certeza una de las plazas para Eden Hazard, la estrella del equipo. A partir de ahí, podemos optar por jugadores como Mirallas, Mertens o De Bruyne. Incluso Chadli. Pero Marc Wilmots es muy de Kevin De Bruyne, lo ha seguido utilizando como titular y pieza indispensable pese a su suplencia en el Chelsea y le ha salido bien porque ha sido uno de los más destacados durante la fase de clasificación para el Mundial. Si conjeturalmente De Bruyne ocupará una plaza en el centro del campo es posible que Wilmots opte por Mirallas.

Por último, llegamos a la posición que hace dos años creaba más dudas en Bélgica: la de delantero centro. Por aquel entonces, Lukaku no había explotado en una gran liga y Benteke aún jugaba con el Genk. Hoy en día, ambos son dos de los delanteros más cotizados del planeta. Tomando por seguro que Wilmots no va a alinear a los dos a la vez, Lukaku tiene tomada la delantera debido a su mejor temporada y porque sus características se adaptan más a lo que quiere Wilmots que juegue Bélgica, salir rápido para correr, correr y correr. Además, el canterano del Anderlecht ha superado aquel bache en el que se pensaba que en los partidos con los Diablos Rojos se empequeñecía y no rendía a su máximo nivel. Ya lo demostró en el Maksimir ante Croacia, vaya.

Con Bélgica diseccionada solo nos queda esperar que los meses que restan para el Mundial de Brasil transcurran de forma tranquila para los miembros de dicha selección, al menos sin más lesiones y que algunos de ellos sigan en línea ascendente como es el caso de Hazard, Mirallas, Mertens o Courtois. Bélgica tiene ganas de Mundial, muchas ganas.

[Sigue toda la actualidad del fútbol belga en @BelgaSphera]

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