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Bota de Oro: Apunten, disparen, ¡gol!

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La temporada 2015/16 toca a su fin y es momento de hacer balance y mirar con cierta distancia los acontecimientos que en ella se han dado. A la hora de registrarla en los anales nos vendrá a la mente como el curso que vimos la gesta del Leicester levantando el título de Premier League en medio de las hegemonías predominantes en Europa: el Barça en España, la Juventus en Italia, el Bayern en Alemania y el PSG en Francia, entre otros. Por supuesto recordaremos también esta campaña por la reedición de la final madrileña en la Champions y la dictadura sevillista en la Europa League. Diremos que ha sido, como en otras ocasiones, un año de baile en los banquillos: el Madrid de Benítez y Zidane, el segundo adiós de Mourinho al Chelsea, el anunciado efecto dominó de Anchelotti-Pep-Pellegrini…

Pero a la hora de desgranar los éxitos y fracasos del curso también nos llamará la atención la extraordinaria cifra goleadora que han logrado los artilleros de cada liga, una igualada lucha por la Bota de Oro europea que se ha repartido por todo el viejo continente, y es que el que pensara que con la invención del falso 9 había muerto el goleador puro puede ver como se equivocaba. No se ha hecho más que reafirmar la máxima de “Renovarse o morir”.

En nuestro país, un ya aclimatado Luis Suárez ha terminado con el mandato del binomio goleador Messi-Cristiano establecido en la liga desde que en 2009 fuera Diego Forlán quien se hiciera con el Pichichi. El Lucho, además del trofeo de máximo goleador de la liga, alzará su segunda Bota de Oro (en 2014 la compartió con Cristiano) gracias a los 40 goles conseguidos en el torneo de la regularidad.

 

En Italia podemos contar el que quizá sea el mayor reto goleador del curso. En la que ha supuesto una de las mejores campañas de la historia del Napoli, una figura destaca por encima del resto, y es que por fin Gonzalo Higuain ha sido capaz de despejar los fantasmas que siempre le sobrevuelan, los espectros del Lyon, de la final del Mundial ’14, los del penalti ante Chile… todos quedan disipados con la consecución del Capocannoniere, batiendo con sus 36 goles el récord anotador de la historia de la liga italiana, ostentado hasta entonces por Gunnar Nordahl (35 goles en 1950).

El segundo jugador más goleador de Europa, 6º en la lucha por la Bota de Oro debido al multiplicador de la liga francesa, no es otro que Zlatan Ibrahimovic. A sus 34 años el sueco se despide del PSG con su mayor registro liguero desde que juega en la entidad parisina, 38 goles que le sirven para levantar su cuarta Ligue One consecutiva.

Todo apunta a que un posible destino de Ibrahimovic tras el inminente final de su contrato será Inglaterra, liga en la que este año habrían deseado sus goles ante la baja forma de los equipos grandes. Con la sorpresa del Leicester, solo Harry Kane fue capaz de alcanzar los 25 goles para alzarse como máximo goleador, título al que también aspiró Vardy tras su récord de 11 jornadas consecutivas viendo puerta, algo nunca visto en la Premier League.

 

En Alemania, la temporada del adiós de Pep y la 4ª Bundesliga consecutiva para los de Munich, Robert Lewandowski consiguió marcar 30 goles en la liga regular, cifra solo alcanzada por cinco jugadores en la historia y que no se veía desde que Dieter Müller anotara 34 en 1977.

Este romance que han vivido los delanteros y el gol durante esta temporada se extiende más allá de las cinco grandes ligas, y es que podemos seguir narrando como Jonas Gonçalves ha anotado 32 goles con el Benfica campeón de Portugal, la segunda juventud de Mario Gómez como máximo goleador de la liga turca, o las altas cifras anotadoras de los mejores artilleros de otros países como Escocia (Griffiths, 31 goles), Polonia (Nikolics, 28 goles), Holanda (Janssen, 27 goles) o Israel (Zahavi, 27 goles).

Guardiola se inventó una posición para llevar al Barcelona a la gloria, el falso 9 creó escuela y ahora Messi parece que vuelve a buscar un nuevo rol jugando más para que sean otros los que también marquen. Así la salud anotadora en el fútbol parece asegurada y ante esto los delanteros se relamen, no tienen más que apuntar, disparar y hacer gol.

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