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Antonio Di Natale y el amor por unos colores

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Carlos HERNANDO – Dicen que las grandes personas, todos aquellos que podemos considerar como héroes, serán recordados por sus hazañas, por sus obras a lo largo de su vida o carrera.

Curioso. Yo creo que hay otro tipo de personas que puede que no tengan un palmarés envidiable o que no salgan en la prensa día tras día y no por ello van a evaporarse en el tiempo.

Cuando se habla de Di Natale, se habla de Udinese y viceversa; cuando se menciona al equipo friulano, el referente de cualquier aficionado es Totò. Él ha sido y es todavía la bandera que representa a toda la institución, dentro de Italia y fuera de ella. El único que se ha hecho perenne en un club tan vendedor como Udinese: ha visto desfilar a jugadores a su amada Napoli, Barcelona o Turín, entre muchos otros. Ya lo dejó claro en 2012: “De Udinese no me muevo ni aunque venga el Real Madrid”.

Sin inmutarse por llegar a un grande, viviendo para y por el bien de los suyos, se acomodó en el norte de Italia y revolucionó el país entero. Superó la veintena de goles en cuatro temporadas y en dos de ellas (09-10 y 10-11) rozó la treintena. Bendita revolución.

Después del reciente batacazo en Coppa, con Udinese es imposible que Di Natale gane un título. Su única vía se encuentra en la Azzurra este verano en Brasil, siempre y cuando mejore el rendimiento ofrecido a principios de temporada para que su equipo no lo eche en falta. A priori, parece que lo está consiguiendo en estos últimos partidos, consiguiendo ya sustituir la preocupación por la alegría, que no es poco. Sus broches en forma de gol vuelven a dar color a la escuadra y a la ciudad.

Es por ello que nadie, absolutamente nadie, se imagina por un segundo al equipo sin él. Con su retirada no solo perderá el Udinese, sino todo el fútbol italiano. El Calcio deberá esperar muchos años para volver a ver a otro Di Natale, un napolitano enamorado del frío norte de Friuli.

Puede que no se lleve ningún Scudetto ni Coppa Italia, pero haber tenido el privilegio de verlo jugar, celebrar sus goles y las victorias es algo incomparable a cualquier título.

Ejemplo fuera y dentro del campo. Gracias, Totò.

[Sigue toda la actualidad de Udinese en @UdineseSphera]

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