Fútbol Español

article title

A las órdenes del coronel Herrera

Tweet about this on TwitterShare on FacebookShare on Google+Share on LinkedIn

Francisco Herrera Lorenzo. Probablemente, pocos sabrán quién es al oír su nombre completo. Sin embargo, coloquialmente es conocido como Paco y se ha convertido en un histórico del fútbol español.

Nació en Barcelona en 1953 y, actualmente, es el técnico que dirige al Sporting de Gijón. Su carrera en el mundo del fútbol está marcada por la precocidad, ya que con solo 19 años comenzó su etapa profesional en el Sabadell. Unos años más tarde pasó por otros equipos como el Levante, Badajoz y el Real Sporting de Gijón. Como entrenador, le avalan varios ascensos y un gran cariño de la afición de todos y cada uno de los lugares por los que ha pasado.

De España a Europa

De sus pasos como mediocampista hablaremos más tarde para analizar ahora los años 90. En ese periodo, Herrera comenzó a combinar sus labores como entrenador y director deportivo de algunos clubes algo modestos. Los primeros logros llegaron de la mano del C.D. Badajoz, con el que consiguió el ascenso a segunda división. En el año 1994 comenzó su aventura en Segunda en un Numancia al que, posteriormente, regresaría para dirigirlo de nuevo, aunque esta vez en la máxima categoría.

Albacete, Ejido y Recreativo aumentan la lista de su currículum antes de emprender rumbo hacia Europa. Admítanlo, no tenían ni la más remota idea. Pues sí, Paco Herrera trabajó en Inglaterra como ayudante de Rafa Benítez en aquel glorioso Liverpool. Y sí, por si se lo preguntaban, ganó la Champions League, además de la Supercopa de Europa y la FA Cup durante esos años.

Después de su exitosa andadura por tierras inglesas, decidió regresar a su ciudad natal para entrenar al Espanyol durante casi tres temporadas. Castellón, Villarreal “B” y, finalmente, uno de los equipos en los que mejores resultados cosechó como entrenador: el Celta de Vigo. En el año 2010, el Celta competía en la categoría de plata y, dos años después de su llegada, consiguió el ansiado ascenso para el equipo gallego. Aquel Celta de Paco Herrera desplegaba un fútbol maravilloso que le permitió convertir a su plantilla en la más goleadora de la historia del club.

Y se cierra el capítulo celtiña para abrir otros como el de Zaragoza, lugar en el que vivió tiempos complicados, La Palmas (donde consiguió otro de sus ascensos) o Valladolid. Finalmente, el pasado verano decidió emprender una nueva aventura en Gijón. Y no es una cualquiera porque supone el reto de mejorar su paso como jugador allá por finales de los 70. Será difícil, ya que el Sporting de aquellos años empezaba a gestar lo que serían, a principios de los 80, los años dorados del club.

“Pasé tres temporadas en el Sporting, pero fueron el equivalente a quince. Tengo muy buenos recuerdos de Gijón”

La etapa de Paco Herrera en el Sporting es, sin duda alguna, una de las mejores que protagonizó como futbolista profesional. En el año 1974, Herrera, de posición centrocampista, llegó a Gijón con el equipo en lo más alto. Los rojiblancos terminaron la campaña en decimocuarta posición, manteniendo así la categoría, y ese fue el año en el que Herrera tomó el mayor protagonismo en el equipo.

Por desgracia, no todo fueron éxitos en sus años como sportinguista y en la temporada 1975-1976 se produjo el fatídico descenso a segunda división. Sin embargo, se suele decir que para alcanzar la gloria debes tocar fondo. Y así fue, al año siguiente (1976-1977), el Sporting de Gijón consiguió el título de Liga, regresó a primera y Paco Herrera se había vuelto a convertir en personaje principal. Aunque no gozó de una gran participación, anotó un gol clave contra el Córdoba que, posteriormente, sería fundamental para lograr ascender.

1976, año de ascenso y liga

Aquel año, aunque en segunda, fue glorioso para el Sporting. Se mantiene todavía como uno de esos recuerdos guardados en la retina de muchos seguidores del equipo junto a otros momentos como los años en la UEFA o aquellos de las finales de Copa. Esa fue la única ocasión en su historia en la que el Sporting subió al siguiente año de su desgraciado descenso, algo histórico y que no hemos vuelto a vivir hasta hoy.

 

 

Coronel Herrera, sobrenombre con el que es conocido en Gijón, vistió la camiseta del Sporting en 44 ocasiones en las que no recibió ni una sola tarjeta roja. Era un mediocampista limpio y elegante que sabía circular el balón de un lado a otro con una tremenda calidad. Jesús Castro, Quini, Cundi, Ferrero, Maceda o Joaquín son algunas de las leyendas rojiblancas con las que compartió vestuario. Casualmente, ahora vuelve a tener el privilegio de trabajar con Quini y muchos confían en que su alianza vuelva a ser tan fuerte como aquella que llevó a los rojiblancos a la élite del fútbol. Que así sea, coronel.

 

Tweet about this on TwitterShare on FacebookShare on Google+Share on LinkedIn

Artículos relacionados