Balonmano

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Un año sin ‘Pepelu’

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10 de septiembre de 2015. Sin duda uno de los peores días que ha vivido el balonmano español. Aquel día no perdimos la final de un Mundial o nos quedamos fuera de unos JJOO. Perdimos algo más importante, perdimos a uno de los nuestros, a una de esas personas que son recordadas con cariño por todos sus equipos, e incluso por sus rivales. Aquel triste día se iba para siempre José Luis Pérez Canca “Pepelu”, se iba porque un maldito bicho llamado cáncer se lo llevaba. Por cierto cáncer te odio, te odio con todas mis fuerzas.

Recuerdo aquella horrible tarde perfectamente. Estaba sentado en mi sofá leyendo mi Twitter y de repente vi un tuit que me dejó helado “Fallece el histórico jugador del Ademar León José Luis Pérez Canca”. En ese momento comencé a llorar. No podía ni quería creérmelo, la primera imagen que se me vino a la cabeza fue la de Pepelu recibiendo de manos de la Infanta Cristina la Copa ASOBAL de 1998, enfundado en la camiseta de mi club, el Ademar León, con su brazalete de capitán y su mítico 18 a la espalda. Si me oyes desde ahí arriba, GRACIAS por todo lo que diste al Ademar y al balonmano. En aquella tarde las redes sociales de todo el balonmano español se tiñeron de luto y crespones negros, desde tus clubes como Ademar, Granollers o el BM Antequera, donde diste tus últimas lecciones de balonmano, hasta los propios jugadores de cualquier equipo, porque tú Pepelu fuiste eres y serás un referente para todos los que jugamos a este deporte.

Pérez Canca no era el jugador más alto ni el más fuerte pero sí el más inteligente que ha visto el balonmano español. Nadie leía el juego como él, era un auténtico quebradero de cabeza para las defensas y un hombre al que darle el balón cuando más pesa. Los entrenadores y sus compañeros lo sabían por eso siempre confiaban en él cuando los encuentros se ponían cuesta arriba.

Desde aquel día se sucedieron multitud de homenajes, solo al alcance de los más grandes. Ahora tu nombre luce en lo más alto de antiguo Carranque de Málaga. Esa misma pista donde comenzaste a deslumbrar al mundo del balonmano. Tu club, el Maristas de Málaga, colgó tu “18”, porque ese número es leyenda en nuestro deporte. Desde aquel día te echamos mucho de menos Pepelu , pero cada vez que un central hace una finta al débil o da un pase imposible sabemos que tú sonríes desde allí arriba. Antes de que se me olvide, si te encuentras con Albert López “Fari” dile que a él también lo extrañamos cada día pero sus lecciones de cómo aprovechar la vida siguen presentes. Espero que ambos sigáis disfrutando de nuestra pasión, el balonmano.

Por cierto desde aquí abajo seguiremos viviendo a contracorriente, por ti José, por ti Albert y por todos aquellos a los que el puto cáncer no dejo. Os queremos.

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