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John Obi Mikel, el último superviviente

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La llegada de Roman Abramovich llenó las arcas de Stamford Bridge de millones y, por ende, pisaron su césped como locales algunos de los mejores futbolistas del mundo. En el banquillo, más de lo mismo. Entrenadores TOP, jugadores TOP, títulos, y lo más complicado: convertir al Chelsea en un club grande de Europa.

Los emblemas del Chelsea campeón de Ingalterra y de la Champions League son indudables: John Terry, Frank Lampard y Didier Drogba. Hombres para el recuerdo. Leyendas de la entidad Blue. Amados por la afición del Bridge y odiados por sus rivales. La misma situación de José Mourinho. Identificado con el Chelsea y querido por sus fans. ‘The Special One’ siempre será ‘The Special One’. Entrene donde entrene. Pero en el Chelsea además será ‘The Happy One’, en boca del propio José.

Sin embargo, hay un jugador que no será recordado como uno de los mejores en la historia del club, que no venderá camisetas y cuyos rivales no teman, es más, tal vez deseen que juegue John Obi Mikel. Pero el nigeriano ha sobrevivido a 9 entrenadores y a 20 periodos de traspasos en el Chelsea. Campeón de la Champions, Europa League, Premier en dos ocasiones, cuatro veces de la FA Cup, dos Capital One Cups en su palmarés y una Community Shield. John Obi Mikel, el último superviviente.

Aterrizó en Stamford Bridge en el verano de 2006 cuando al Chelsea lo entrenaba José Mourinho. El técnico portugués emigró a Milán y un año después llegó el israelí Avram Grant. Obi Mikel lo convenció. El entrenador duró una temporada, la 2007/08, aunque estuvo a una tanda de penaltis, a un resbalón de John Terry, de llevar la primera Champions a las vitrinas del barrio más rico de Londres. Y se fue. Llegó Felipe Scolari para afrontar la temporada 2008/09 pero también se fue. Bueno, lo echaron.

Y su relevo lo tomó Guus Hiddink. Otro paso efímero, apenas varios meses en el año 2009. El Chelsea era un barco sin capitán. Fue un recambio hasta contratar a uno de los entrenadores con mayor caché de Europa: Carlo Ancelotti. Con el italiano llegaron grandes fichajes, grandes nombres, pero Obi Mikel continuó en plantilla. Con él, también llegó la Premier League añorada desde hacía cinco temporadas. Un sueño para el mediocentro nigeriano. Era campeón de una de las mejores ligas del mundo.

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Dos temporadas ocupó el banquillo de Stamford Bridge, desde 2009 hasta 2011 y tras un decepcionante año en blanco, ‘Carletto’ fue sustituido por André Villas-boas. Su carrera en el Oporto fue espectacular; firmó un triplete histórico al mando de ‘Los Dragones’ y el Chelsea confiaba en recuperar la competitividad perdida. En la Champions, principalmente, que torturaba a Abramovich noche sí y noche también. Cuántos millones invertidos para conquistar la orejona que parecía que nunca llegaría… No cuajó no obstante el discípulo de Mourinho en Inglaterra. El maestro era mucho maestro. Y lo sustituyó Roberto Di Matteo. Un parche. A priori, el técnico más desconocido y avocado al fracaso. El Chelsea ya negociaba la vuelta del hijo pródigo, de Mourinho, cuya estancia en Madrid estaba llegando a su punto final.

Pero, a veces, cuando menos lo esperas, alcanzas el éxito. Todos se encargaron de grabar la lápida del Chelsea en las semifinales la Champions de 2012 ante el mejor equipo del mundo, tal vez de la historia, el Barça de Pep Guardiola. Pero el fútbol es maravilloso y lo eliminaron. Con un hombre menos, en el Camp Nou y con un penalti fallado por Leo Messi. Y la final. Contra el Bayern en el Allianz Arena. Drogba empató en los últimos diez minutos -se podría decir que conquistó aquella Champions él solo- y el destino quiso que fuera en los penaltis cuando los aficionados del Chelsea podrían celebrar una Copa de Europa por primera vez en su historia. Y fue Di Matteo. El parche. Obi Mikel seguía sobreviviendo a entrenadores y ahora era campeón de la mejor competición de clubes.

El próximo entrenador sería Rafa Benítez, en 2013. Su juego fue pésimo y el estratosférico fichaje de Fernando Torres, muy criticado, pero ganó la Europa League. El español no cuajó y los fans del Chelsea al fin consiguieron lo que llevaban años persiguiendo: la vuelta de Mourinho. Se produjo para la temporada 2013/14 y con él se volvieron a proclamar campeones de Inglaterra. Pero segundas partes nunca fueron buenas y duró apenas año y medio en su segundo capítulo en Stamford Bridge. Su recambió temporal fue Guus Hiddink. Otra vez. Con idéntico resultado a su primera etapa: nefasto.

Ahora, en 2016, Antonio Conte ha tomado las riendas del Chelsea con la revolución que el técnico italiano conlleva. Y Obi Mikel parecía no ser parte de esa revolución, sin embargo no ha sido vendido. Diez años después, 9 entrenadores después, 20 mercados de fichajes después, ha sobrevivido a cientos de rumores de traspaso, diferentes estilos y grandes mediocentros. John Obi Mikel, un autentico superviviente del fútbol.

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