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Trotamundos Völler, “genio” y figura

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A un nueve se le pide que siempre este ahí, que si solo tiene una ocasión en todo el partido, sea gol. También es el encargado de la primera línea defensiva del equipo rival, por lo tanto tiene que tener esa garra característica de querer el balón presionando al contrario, y Rudi Völler era una de las personas que cumplía esto. Pese a estar ahora sentado detrás de una mesa, aún conserva este genio, pues quién no recuerda esa escena reciente del fuera de juego clamoroso, que acabó en gol, de Vierinha en el Wolfsburg-Leverkusen. Rudi Völler bajó de la grada al césped, rabioso, a increpar al cuarto árbitro por la ilegalidad de la jugada. También se le recuerda en su etapa de jugador con aquel cruce con Rijkaard en un Holanda-Alemania en Italia 90’, cuando el holandés y el alemán tuvieron un encontronazo por una posible simulación de un penalti que no gustó nada al ex entrenador del Barça, que acabó escupiendo al alemán. Ambos fueron expulsados del partido. Pero el gran delantero alemán también era muy querido e incluso debido a su peinado, Rudi Völler era conocido como Tante Käthe, tía Käthe. El caso es que su trayectoria deportiva  no ha estado plagada de éxitos, pero se podría decir que este trotamundos del fútbol por donde ha ido, ha triunfado.

Debutó en 1977 vistiendo la camiseta del Kickers Offenbach en 2.Bundesliga Süd, en aquella época la segunda división estaba dividida en Norte y Sur que se repartían 40 equipos, de los cuáles ascendían los dos campeones y el mejor subcampeón, en 1981 se generalizó a la actual 2.Bundesliga. En su tercera temporada, consiguió acabar colocando al equipo en segunda posición y con la posibilidad de ascender a Bundesliga, pero acabó perdiendo el partido de promoción frente al Eintracht Braunschweig por un global de 2:1. Sus registros tras su paso por el Offenbach fueron unos discretos 18 goles en 73 partidos. Al año siguiente, Rudi Völler si acabó jugando en Bundesliga, ya que fichó por el TSV 1860 München. Su sueño de jugar en primera división se vio esfumado en el primer año en Munich, ya que una mala temporada del equipo acabó con el descenso de categoría. En su segundo año se vio claramente que a Völler se le quedaba pequeña la competición y sus goles se contaban por partidos. En esos dos años su cifra goleadora se disparó a 46 goles en 70 partidos, abriéndole la puerta de par en par de la Mannschaft, con tan solo 22 años.

La llamada de la selección coincidió con su fichaje por el Werder Bremen, Rudi Völler volvía a la Bundesliga. Comenzaba su época más gloriosa, una década en la que se erigió como el delantero estrella de la gran selección alemana de los 90’. Una época dividida en dos claras partes: una en Alemania y otra fuera. El primer lustro está marcado por su  madurez como futbolista y como un gran delantero centro, he hizo brillar a un Werder Bremen que vivió una época dorada. En 137 partidos con la camiseta del Bremen, Rudi Völler consiguió anotar casi la centena de goles, 97 concretamente, haciendo del equipo un habitual de la zona alta del clasificación. En la temporada 85/86 estuvo cerca de ganar la Bundesliga, de hecho se podría decir que llegó a tocar el trofeo con los dedos, pues tras dominar la clasificación durante prácticamente toda la temporada, una derrota en Stuttgart en la última jornada hizo que perdiera el campeonato a favor del Bayern. Curiosamente, ese Werder Bremen consiguió el título de la Bundesliga el año que se marchó. Pero no solo el campeonato liguero, sino que estuvo a punto de conseguir ser campeón del mundo en México’86, perdiendo la final frente a la Argentina de Maradona por 2-3. Völler salió en ese partido en la segunda mitad y consiguió marcar el 2-2 en el tramo final, minuto 80, pero justo después Burruchaga hacía el 2-3 definiitvo. De nuevo el delantero se quedó con la miel en los labios.

En el verano del 87, comenzaba el lustro de los éxitos, y el momento de que Völler saboreará la sensación de victoria. Se marchó a Italia, concretamente fichó por el A.S. Roma. Los registros goleadores del alemán bajaron un poco en su época en Italia, pero no le impidió de nuevo ser llamado para ir a la Copa del Mundo que se jugaba justamente allí, Italia’90. Revancha frente a Argentina, 1-0 decidido en los minutos finales con un gol de Brehme. Al fin el alemán conseguía levantar un trofeo, y vaya trofeo. Un año después llegaría la mejor temporada con el conjunto romano, ya que pese a no hacer una buena temporada liguera, logró llegar a la final de la Coppa y de la UEFA. En la UEFA se enfrentaron en la final, a doble partido, al Inter, cayendo en un global por 2-1, donde Völler no consiguió ningún gol. Donde sí marcó fue en ambos partidos de la final de la Coppa frente a la Sampdoria. Con un global de 4-1, Rudi Völler conseguía su segundo trofeo como profesional. Disputó 142 partidos como romano, anotando 45 goles.

El año siguiente fue su último en tierras italianas ya que en el 92 se marchó a formar parte de un gran proyecto en Francia, en las filas del Olympique de Marsella. Y es que formó parte del equipo que consiguió el mayor logro de su historia: ganar la UEFA Champions League. Tras conseguir el mayor premio a nivel de clubes, Rudi Völler fichó en la temporada 94/95 por el Bayer Leverkusen, de esta manera volvía a casa. Permaneció en el club aspirina dos años más y con 36 años colgó las botas, para 4 años después hacerse cargo de la dirección del Leverkusen. Fue un corto periodo de tiempo, ya que escuchó la llamada de la selección y no dudo en hacerse cargo de la Mannschaft. No le fue mal, ya que en el Mundial de Corea y Japón en 2002, casi consigue el hito de Frank Beckenbauer de ganar un Mundial como entrenador y como jugador, pero la gran Brasil de Ronaldo le privó del sueño de volver a ser Campeón del Mundo venciendo por 2-0 en la final. Dos años más tarde decidió dejar el cargo de seleccionador tras la debacle en la Eurocopa de Portugal, donde no consiguió pasar de la fase de grupos.

Siguió con su corta aventura como entrenador en la Roma, pero allí solamente duró un año sin conseguir ningún éxito. Un año más tarde volvería a sentarse en el banquillo del Leverkusen, en donde quizás no se sentía del todo a gusto y decidió dejarlo un año después. Actualmente,  a sus 55 años, es el director deportivo del Bayer Leverkusen y poco a poco está consiguiendo hacer del equipo un conjunto muy competitivo, en la que la base debe ser la cantera y la juventud. Seguro que Völler tiene esa espinita que le quedó de no conseguir nunca ganar la Bundesliga, y ahora, a través de los despachos, solo tiene entre ceja y ceja hacer al Bayer Leverkusen campeón de Alemania.

 

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