Fútbol inglés

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30 años de Ferguson en el United: Las 4 claves de su Imperio

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Esta semana se cumplen 30 años de la llegada de Alex Ferguson al Manchester United, una designación histórica en el fútbol inglés. Alex (futuro Sir) llegaba del Aberdeen donde cosechó grandes éxitos y logró mantenerse en Old Trafford por 26 años como entrenador, algunos se preguntan: ¿cómo Ferguson se mantuvo tanto tiempo dirigiendo en el United? Se puede explicar con dos elementos claves, logró mantener una línea de éxito constante y tuvo una directiva que lo apoyó en sus momentos difíciles como entrenador del club (sus primeros cuatro años) pero indagando más hay una serie de claves fundamentales que le dieron a Ferguson su legendario estatus en Manchester.

El cambio cultural y estructural en el United

“Necesito que todos se den cuenta que esto es un club de fútbol y no un club para beber” fue una de las frases más famosas de Ferguson a su vestuario durante sus primeros años en el Manchester United, en el club existía una cultura alcohólica muy fuerte y figuras representativas, queridas por la hinchada como Paul McGrath y Norman Whiteside estaban en gran parte detrás de la misma. Ferguson no fue benevolente y en la temporada 1989-1990 ya había tenido suficiente, tras varias conversaciones fallidas sumadas a una serie de malos resultados, terminó vendiendo a ambos jugadores, una decisión poco popular pero que al final del día demostró ser la correcta, así como también dejó claro ante jugadores y fanáticos que no tenía miedo de tomar decisiones fuertes si consideraba que eran lo mejor para el equipo.

Con este enfoque vinieron una serie de cambios importantes en la estructura del United, Ferguson cambió todo el sistema de scouting del club, dandole a Eric Harrison (Jefe del departamento) un equipo de asistentes lo suficiente grande como para trabajar de manera completa en buscar los mejores talentos y traerlos a casa. De  igual manera, el escocés impulsó lo que fue la resurrección de la cantera, usando a Nobby Stiles y Brian Kidd como figuras motivadoras para captar la atención de los chicos locales de la región hacia lo que era el Manchester United y la cultura que tenían los chicos de Busby, esto con el fin de que los jóvenes decidieran unirse a la academia con una existente pasión por el club, la famosa clase del 92 es un reflejo de lo que fue ese trabajo impulsado por Ferguson.

 El equipo por encima de todo

Mark Hughes, Paul Ince, Andrei Kanchelskis, Jaap Stam, David Beckham, Roy Keane, Ruud van Nistelrooy y Cristiano Ronaldo son solo algunos de los grandes jugadores que tuvo a su disposición Ferguson y que dejó ir por distintas razones, la prioridad del escocés es que nadie podía estar por encima del club, que nadie era imprescindible, por ejemplo, el caso de Beckham, el inglés estaba muy cautivado por la fama y por intereses extra futbolísticos ligados a su imagen, Ferguson notó esto y sintió que Beckham no tenía al United como su máxima prioridad, su relación se fue deteriorando (incluyendo el famoso incidente del zapato que accidentalmente el entrenador le lanzó a Beckham) y el resultado fue la venta del jugador al Real Madrid, muchos pensaron que los diablos rojos jamás podrían reemplazar al Spice Boy pero Ferguson fichó a un joven Cristiano Ronaldo para sustituirlo y años más tarde había ganado tres Premier Leagues en fila, una Liga de Campeones, un Mundial de Clubes, entre otros trofeos.

Mismo argumento cuando traspasó a Cristiano por una cifra récord de 96 millones de Euros a la entidad merengue, el portugués tenía un sueño de ir al Bernabéu y Ferguson se cansó de convencerle de lo contrario, finalmente cedió a los deseos de su jugador prodigio, entendiendo que ya había agotado todos los recursos para mantenerlo centrado y concentrado en el Manchester United.

Tras la salida de CR7, Sir Alex rearmó su equipo, convirtió a Rooney en la figura principal del ataque y ganó dos Premier Leagues más. El mítico entrenador siempre tuvo esa increíble capacidad de encontrar soluciones para que su equipo nunca fuera sometido a la dependencia del talento de un solo jugador.

Política acertada en el mercado de pases

Para los más jóvenes, Alex Ferguson es recordado como ese sujeto que dejó ir a Pogba gratis a la Juventus, “el hombre que vendió a Pogba” o “¿En qué pensaba Ferguson cuando dejó ir a semejante talento?” fueron algunas de las frases que más se asociaban a él en su última etapa como entrenador, algunos otros también hablaban de Sir Alex por el hecho de rechazar la oportunidad de fichar a James Rodriguez en 2009 por 7 millones de Euros para fichar a Bebé (por 10 millones), un jugador que el mismo escocés admite no haber visto jamás, eventualmente ese movimiento culminó siendo un fracaso para los diablos rojos.

En vista de este par de decepciones tan virales y tan comentados a nivel mediático, es ineludible cuando se habla de Ferguson resaltar y destacar el hecho de que hizo más fichajes importantes de los que se le escaparon, compras puntuales y claves que cambiaron totalmente al Manchester United en distintas etapas de su era como técnico en el club, por ejemplo, no se puede olvidar cuando en 1987 fue a visitar a un chico de 14 años llamado Ryan Giggs para convencerle de abandonar la academia del Manchester City por la del United, cuando en 1992 compró a Eric Cantona del Leeds United, jugador que fue la pieza final del equipo que venía armando Fergie por años y el cual terminaría dominando Inglaterra por casi 5 años, cuando trajo a Jaap Stam, Dwight Yorke, Andy Cole, Teddy Sheringham y Ole Gunnar Solskjaer jugadores fundamentales en lo que fue el inolvidable triplete de 1999, cuando compró al letal delantero holandés Ruud Van Nistelrooy del PSV quien terminaría anotando 150 goles con el club en cinco temporadas, cuando fue a buscar a Edwin van der Sar cuando muchos consideraban que ya no era apto para jugar en un equipo top, para luego,  años después verlo parar el penalti decisivo en la final de Moscú de la Liga de Campeones de 2008, cuando tras perder la Premier League 2011-2012 ante el Manchester City de Mancini, en la siguiente temporada fue y compró al mejor delantero de Inglaterra en ese momento, Robin van Persie, quien marcó 30 goles en su temporada debut y le dio al United su ansiado título liguero número 20 impidiendo lo que pintaba como una hegemonía del City, así como estos, hay muchos ejemplos más de la capacidad del escocés al momento de fichar.

Fergie se equivocó en fichajes eso está claro (como todos los entrenadores si vamos al caso) pero fueron más transcendentales sus éxitos en el mercado que sus fallos porque a pesar de los mismos pudo sobreponerse a ellos consiguiendo de igual manera éxitos.

Mentalidad ganadora y confianza

Una característica del Manchester United de Ferguson era su capacidad de superar la adversidad en todo tipo de escenarios, el técnico británico imprimió una impresionante fortaleza mental a todos los equipos que dirigió durante su época al mando de los diablos rojos, “Nombren uno de mis equipos que jugara con miedo, nunca jugamos con miedo, siempre con confianza” dijo recientemente Sir Alex, muestra clara del tipo mensaje que enviaba a sus jugadores.

Los goles en los últimos minutos (el famoso “Fergie Time”), las remontadas que le dieron al United el calificativo de “Comeback Kings” (Reyes de las remontadas), los récords de imbatibilidad ante equipos chicos, fueron consecuencias de la seguridad y mentalidad que tenía su United, rasgos de equipo realmente grande.

Hoy en día, la realidad del equipo de Old Trafford es muy distinta a la era Ferguson, la estabilidad que se tuvo con él es extrañada en las gradas e inclusive algunos dudan de que vuelvan alguna vez los buenos tiempos al Teatro de los Sueños, la verdad, es que probablemente el club regrese más pronto que tarde al entorno top futbolístico, su actual entrenador y los jugadores de su plantilla tienen excesiva calidad para lograrlo en el corto plazo pero algo si se debe tener por seguro, un periodo como el de Sir Alex Ferguson en el Manchester United jamás sucederá de nuevo, las exageradas demandas del fútbol actual no lo permitirían. El legado del escocés, el cual cumplió 30 años esta semana, recuerda a otra época, un tiempo muy diferente al presente pero en sus métodos y experiencias hay enseñanzas que van a perdurar toda la eternidad y que seguramente siempre serán revisitadas por cualquiera que se considere un verdadero amante de este deporte que se llama fútbol.

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