Fórmula 1

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23 años sin Ayrton Senna

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Un 1 de mayo de 1994 la Fórmula 1 perdía a uno de los grandes estandartes del propio deporte. Fue en un trágico fin de semana en el circuito italiano Autodromo Enzo e Dino Ferrari, comúnmente conocido como Imola, en el que el brasileño Rubens Barichello sufrió el susto precedente del drama del fin de semana durante el clasificatorio del viernes, mientras que Roland Ratzenberg y el propio Ayrton Senna no corrieron la misma suerte que el piloto brasileño.

 

29 de abril

Rubens Barrichello, por aquel entonces con 21 años, sufrió el primer incidente del fin de semana con su monoplaza Jordan a más de 200 km/h. Pese a la magnitud del accidente, Rubens Barichello sólo se perdió el fin de semana de Gran Premio y pudo ser atendido y trasladado al hospital de Bolonia con rapidez.

30 de abril

El 30 de abril fue el día que se cobró la muerte del austriaco Roland Ratzenberg, sería en su primera temporada en la Fórmula 1 y tras disputar tan sólo dos carreras previamente. El sábado 30 de abril, durante la segunda sesión de clasificación, al austriaco salió a pista a los 15 minutos de comenzar la sesión. Sufrió una salida de pista que le propició un pequeño golpe en su alerón delantero, por lo que el piloto y el equipo tomaron la decisión de seguir rodando para intentar la clasificación con su Simtek.

Para entrar en contexto, la zona que precedía a la entrada en meta del antiguo circuito esta constituida por dos curvas trazadas a fondo, y fue allí donde el monoplaza de Ratzenberg siguió recto, a más de 300 km/h por el fallo en el alerón. Sería declarado muerto a la entrada del Hospital Maggiore, tras quedar inconsciente en el circuito.

1 de mayo

El sábado, la tragedia se sobrepondría al deporte. Tras partir en la pole, el tricampeón del mundo Ayrton Senna rodaría detrás del coche de seguridad por un choque entre los coches de Pedro Lamy y JJ Lehto. Michael Schumacher lideraba en la clasificación general con 20 puntos, mientras que el brasileño no contaba con ningún punto, y en la misma carrera Senna era perseguido por el alemán. Sólo dos vueltas después de la reanudación de la carrera, el Williams de Ayrton se iría recto contra el muro de la curva de Tamburello a más de 200 km/h. La imagen dio la vuelta al mundo y aún hoy en día es recordada por los seguidores de la Fórmula 1, siendo un hecho que cambió considerablemente la mentalidad de la F1 en términos de seguridad. Ya en el Hospital Maggiore, donde Ratzenberg había fallecido en la tarde anterior, sería confirmada el fallecimiento del tricampeón brasileño.

Ayrton Senna: Los cobardes mueren varias veces antes de expirar, el valiente solo una vez prueba la muerte.

El propio médico que le atendió al sacarle del monoplaza y tras quitarle el casco confirmó que era “una lesión cerebral mortal”. “Entonces suspiró, y su cuerpo se relajó. Ese fue el momento, y no soy religioso, en el que pensé que su espíritu había salido de su cuerpo.”

Reglamento en mano, la muerte del brasileño ocurrió en una carrera que no debió disputarse debido a que en un principio la muerte de Ratzenberg se produjo en el hospital, aunque más tarde se confirmó que se produjo una muerte instantánea en el monoplaza del austriaco, por lo que la carrera no debió haberse disputado hasta haber realizado las inspecciones policiales correspondientes, tal y como dictaba la Ley italiana.

Fallo humano o no en el accidente en sí, bien es cierto que los diferentes compuestos de la Fórmula 1 fueron responsables indirectamente de la muerte de Ayrton, poniendo como prioridad los beneficios económicos de patrocinadores, entradas o publicidad que iban a generar durante el fin de semana, y provocando la mayor tragedia producida en la época reciente de la Fórmula 1.

Unió a un país sumergido en pobreza que veía en Ayrton un héroe, al igual que durante los momentos más duros unió a aliados y enemigos. Así fue como concluyó un piloto de época su carrera, de la forma más triste tras alternar los puntos más álgidos que rozaban lo divino con el punto clave de su carrera.

A partir de este hecho y gracias a las constantes peleas de Senna contra los mandatarios de la Fórmula 1, se ha producido la época más longeva de seguridad en la disciplina automovilística, hasta la muerte de Jules Bianchi en 2014. Y todo precedido por un fin de semana de tragedia en Imola que culminó con el fatídico fin de una era a 307 km/h.

Puedes ver el documental en español, dividido en dos partes, aquí:

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