Fútbol alemán

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1860 München, once años a la deriva

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El 22 de mayo del año 2004 fue la última vez que pudimos ver al 1860 München en la primera división del fútbol alemán. Aquel día, el equipo de Múnich perdió por 3-1 en casa del Borussia Mönchengladbach. El mítico y ya derruido “Bökelberg” contempló al descenso del club del sur de Alemania a la segunda división tras llevar toda una década en ella. Nunca pasaron apuros en sus diez años en la máxima categoría, incluso llegaron a alcanzar un meritorio cuarto puesto en el año 2000. Once años después de aquel suceso, el 1860 pudo tocar con la yema de los dedos el descenso a tercera. Todos los años los directivos siempre venden que el objetivo es ascender, aunque el resultado al final de temporada es el sexto, séptimo u octavo puesto. Los “celestes” ven con recelo como el gran rival de la ciudad cada vez se hace más grande, mientras que su club permanece a duras penas en la segunda división sin un proyecto fijo, casi a verlas venir cada temporada pese a vender el ascenso como algo posible. El despido de entrenadores es ya una tradición y los líos institucionales no ayudan a paliar los problemas del club.

Inestabilidad en los banquillos

Desde el descenso, un total de trece entrenadores han sido inquilinos del banquillo del club. El que más  tiempo se mantuvo fue Rainer Maurer, que comandó al equipo algo más de dos años, desde julio de 2012 hasta noviembre de 2012. Su sucesor, Schmidt, es el segundo en mantenerse por algo más tiempo en el cargo (nueve meses). El resto no duró más de cuatro o cinco meses en el cargo. No hay una idea de proyecto sólido y el mejor ejemplo para contarlo ocurrió en la temporada 2011/2012: Rainer Maurer empezó la campaña logrando 16 puntos en los primeros ocho partidos. En los seis siguientes el equipo pierde cuatro, gana uno y empata otro. ¿Resultado? Despido y el motivo es el mismo de siempre: “Se ha puesto en peligro el objetivo de la temporada.”

18.02.2015 – 30.06.2015 Torsten Fröhling Deutschland 24.08.1966
24.09.2014 – 17.02.2015 Markus von Ahlen Deutschland 01.01.1971
20.06.2014 – 23.09.2014 Ricardo Moniz Niederlande 17.06.1964
07.04.2014 – 19.06.2014 Markus von Ahlen Deutschland 01.01.1971
07.09.2013 – 06.04.2014 Friedhelm Funkel Deutschland 10.12.1953
18.11.2012 – 30.08.2013 Alexander Schmidt Deutschland 23.10.1968
01.07.2010 – 17.11.2012 Reiner Maurer Deutschland 16.02.1960
13.05.2009 – 30.06.2010 Ewald Lienen Deutschland 28.11.1953
24.02.2009 – 12.05.2009 Uwe Wolf Deutschland 10.08.1967
18.03.2007 – 23.02.2009 Marco Kurz Deutschland 16.05.1969
24.01.2006 – 17.03.2007 Walter Schachner Österreich 01.02.1957
04.12.2004 – 22.01.2006 Reiner Maurer Deutschland 16.02.1960
01.07.2004 – 04.12.2004 Rudi Bommer Deutschland 19.08.1957
Via Weltfussball.de

Un inversor desconocido que aparece cuando quiere

A comienzos de la temporada 2010/2011, los directivos del 1860 afirmaron que el club estaba al borde de la quiebra. En los meses siguientes apareció Hasan Ismaik, un inversor jordano, que estaba dispuesto a comprar acciones del club, lo que acabó haciendo en abril de 2011. Los acreedores renunciaron al 40% de la deuda del club, que debía abonarla el nuevo inversor. La DFL rechazó dos veces la propuesta, aunque acabó aceptando a la tercera vez. La empresa de Ismaik, HAM International Limited, compró el 60% del club, pero por la regla del 50+1, Ismaik solo tiene potestad del 49%. Es decir, el jordano no puede ser el mandamás absoluto del 1860.

“Apelo a la DFL a pensar si es correcto invertir tanto dinero y tener tan poco derecho para intervenir.” Hasan Ismaik en München.tv en 2013.

Para mas inri, llegó a tildar de “banda” a la directiva del club de ese momento. Gerhard Mayrhofer es, actualmente, el tercer presidente desde que el inversor llegara al club de Baviera.

Sus apariciones pueden contarse con los dedos de las dos manos. Pocas veces se le ha visto en el estadio viendo al equipo. Esta temporada, con el descenso en juego, no respondió a las llamadas telefónicas ni a los correos electrónicos del presidente del club. Con la categoría ya asegurada, Ismaik apareció, contra todo pronóstico, hace una semana con promesas de nuevo estadio para 2016 y con una reestructuración de la cantera. ¿Lo cumplirá o volverá a desaparecer?

Allianz Arena, una ruina para el club

Si para el Bayern el Allianz Arena supuso todo un boom, para el 1860 ha sido todo lo contrario. Justo un año antes de su inauguración, el club descendió de categoría y desde ese momento se temía lo peor. Nada mas ser oficial el descenso, el presidente del club ya se temió lo peor: “No tengo ganas de jugar la próxima temporada ante 3.000 espectadores en el Olympiastadion ante el Eintracht Trier o el Erzgebirge Aue.” Ya en ese momento se pensó en una mudanza al Grünwalder, el primer estadio de Bayern y 1860. Finalmente, no hubo mudanza y el Allianz Arena fue el nuevo estadio. La media de asistencia no fue mala en la primera temporada (41.720 en la 2005/2006), aunque ha ido bajando paulatinamente hasta una media de 21.918, que es la cifra de esta campaña. En los dos últimos partidos se ha visto que el club tiene una masa social importante detrás, ya que llenaron el estadio por completo, algo que no ocurría desde la inauguración.

Como es de sobra conocido, el Bayern llegó a comprarle la parte del estadio al 1860 por los problemas económicos. Siguen jugando allí por el pago de un alquiler mensual, aunque el club tiene pérdidas en este sentido. No consigue vender demasiadas entradas y no genera, en ese aspecto, demasiado dinero para poder realizar el pago. La mudanza de estadio es una idea que siempre está presente. El inversor, como se comenta antes, ha prometido el cambio de estadio. ¿Qué opciones hay?

  • Opción 1: Olympiastadion. Tendría que hablar con el Ayuntamiento de la ciudad para que volviera a habilitar el estadio, que actualmente se utiliza para eventos de diversa índole. Tendría que hacer reformas en él, aunque a día de hoy es lo más factible.
  • Opción 2: Grünwalder Stadion. Hace años se reformó y es utilizado por los filiales de los dos equipos de la ciudad. Sería la opción que mas gusta entre los aficionados, aunque tiene el problema de su bajo aforo. Se quedaría pequeño y el club  perdería dinero. Además, habría problemas con los filiales.
  • Opción 3: Nuevo estadio. La opción, por ahora, menos probable. Demasiado costoso y podría no haber tiempo para construirlo de aquí a un año.

¿Será este el verano del cambio, el de aprender de los errores y el de comenzar un proyecto serio?

 

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