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17 años sin el gran Dubovsky

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23 de junio del año 2000. Peter Dubovsky pasaba sus vacaciones en Tailandia, en compañía de su familia. En el exótico país asiático encontró la muerte, después de caer de una catarata de unos 20 metros de altura. El suceso consternó a todo Oviedo y a toda Eslovaquia. ‘Dubo’ era jugador e ídolo del conjunto carbayón, y la gran estrella de la selección de Eslovaquia. Hoy, hace 17 años de su pérdida, pero como se suele decir, no ha muerto, permanece en el recuerdo de aquellos que le vieron jugar y que le idolatraron. Dubovsky será eterno.

El jugador eslovaco perdió la vida cuando tan solo tenía 28 años y le quedaba mucha carrera por delante. En aquel entonces era jugador del Real Oviedo, pero esta no fue su primera experiencia en España. Dubovsky llegó a nuestro país procedente del Slovan de Bratislava, donde sus goles y su buen juego sirvieron para que el Real Madrid se fijara en él y lo trajera a España. En el club merengue solamente estuvo dos temporadas, en las que pasó casi desapercibido. Sin embargo, consiguió dos títulos con el Madrid, una Supercopa de España en el primer año y una Liga en el segundo.

Después de su segundo año, el mejor jugador de la historia de Eslovaquia puso rumbo al Real Oviedo, donde encontró su sitio. En la capital del Principado pronto se convirtió en ídolo, gracias sobre todo a la magia que desprendía, su gran trato de balón y su enorme liderazgo, algo muy importante para la afición del Carlos Tartiere. En Oviedo estuvo cinco años, los mejores de su carrera, hasta que perdió la vida en Tailandia. Toda la ciudad quedó consternada por su muerte, e infinidad de mensajes de ánimo fueron enviados desde Oviedo hasta Eslovaquia.

Peter Dubovský jugó 33 partidos con Eslovaquia

 

En su país natal, el suceso fue verdaderamente trágico. Todo el país conocía al líder de su selección nacional de fútbol, y era considerado un héroe. De hecho, su funeral en Bratislava fue multitudinario, y en él, el pueblo eslovaco demostró el enorme cariño que le tenían, y que todavía mantienen. Dubovsky es una auténtica institución en Eslovaquia, para los niños y los jóvenes, todavía es hoy un gran referente. Por todo esto, ‘Dubo’ nunca morirá, se mantiene vivo en el corazón y en la memoria de todos los ovetenses y de todos los eslovacos.

Su gran sueño era jugar un España-Eslovaquia en el Carlos Tartiere. Sus dos países enfrentados en su casa. Él no lo pudo ver, pero este partido se produjo. Fue en la clasificación para la última Eurocopa. Esté donde esté, Dubovsky se sintió orgulloso de este partido y vio feliz el enfrentamiento entre los dos países que más quiere y en el estadio de ‘su’ Oviedo. Hoy se cumplen 17 años de su triste fallecimiento, y con estas líneas le recuerdo, yo no pude disfrutar como jugador. Pero por lo que me han contado y por lo que he visto más tarde, lo disfruto ahora como leyenda. Dubovsky, siempre serás eterno.

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