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10 incógnitas de la nueva temporada de tenis masculino

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Mañana, segundo día del año 2017, se pone en marcha una nueva temporada de tenis ATP. Lo hace en tres torneos menores de pista dura, en Brisbane, Chennai y Doha, y con múltiples alicientes que hacen de este curso uno especial. La encarnizada batalla entre Murray y Djokovic, el regreso de Federer, el reto de Nadal de volver a reinar o las nuevas promesas que poco a poco van asomando la cabeza son sólo algunas de las dudas a despejar en los próximos 11 meses. Las analizamos aquí.

Murray, ¿monarca para rato?

2016 acabó con el escocés en lo más alto, tanto en la clasificación del ranking como en las sensaciones, con una contundente victoria ante Djokovic en la final del Masters de Londres que demostraba el cambio de tendencia. Ahora bien, lo más difícil no es llegar, sino mantenerse. Y Murray tiene ante sí la ocasión de consolidarse como un líder serio, sumando muchas semanas en lo alto de la tabla. Tiene la ventaja de defender muchos menos puntos que Djokovic en los próximos seis meses del año, con el cetro de Melbourne como principal atractivo para el británico, subcampeón hasta en cinco ocasiones en la pista australiana. Si gana el Open de Australia, todo irá más rodado para Murray en 2017.

Las dudas de Djokovic

En situación opuesta se encuentra Djokovic. Acabó 2016 con dudas, muchas derrotas incomprensibles y un baño de Murray en la final de Londres. Ahora, sin ser el número 1 y con cambios en su staff técnico, el serbio de reinventa. Como han hecho todos los grandes en algún momento. Por su calendario, en el que, de momento, incluye casi exclusivamente Grand Slams y Masters 1000, parece que la recuperación del 1 no es una prioridad. Sí lo es volver a tener la sensación de ser el mejor. Aunque desde junio se le ha visto diluido por el éxito logrado, aún motivación en Novak. Ahí está el récord de Grand Slams, con una distancia de cinco títulos con Federer con el que sus seguidores sueñan con sobrepasar. La consecución de un par de majors en 2017 le acercaría a la proeza.

Nadal mira a París

2016 tampoco fue el año de Nadal. Las lesiones marcaron su temporada y evitaron que luchase por levantar su décimo Roland Garros, su principal objetivo para 2017. Viene de tres meses de inactividad que le han servido para desconectar y prepararse a conciencia para un año clave en su carrera deportiva. Sus dos últimas temporadas le han hecho más vulnerable que nunca, especialmente en pistas rápidas, y sus rivales se crecen ante él, como fue el caso de Pouille en el pasado US Open. No obstante, le temporada de Nadal irá con una tendencia clara: tener su pico de forma en la primavera, con el torneo de Roland Garros, en el mes de junio, como principal objetivo. Un décimo triunfo en París sería la demostración de su retorno.

Federer y el 18º

Si Nadal vivió un calvario en 2016, Federer no fue menos. El suizo experimentó su primer año sin títulos desde el 2000, faltó por primera vez en casi 20 años a un Grand Slam y se cayó del top-10 a final de curso, fruto de seis meses de parón para recuperarse al 100% de sus problemas de la rodilla. Ahora vuelve, y en plenas condiciones físicas, pero con la incógnita de cuál será su rendimiento una vez se vuelva a encontrar con los grandes. Lo bueno para Roger es que sus dos principales opciones de sumar el ansiado 18º Grand Slam -que lleva persiguiendo desde 2012- son Wimbledon y US Open, en la segunda parte del año, cuando, quizás, haya cogido más ritmo de competición.

London Calling

Nunca entierres a Stan Wawrinka. Da igual si su estado de forma no es el más óptima o si pasa las primeras rondas de un Grand Slam sufriendo contra rivales de tres divisiones más inferiores. Es el jugador más peligroso posible a encontrarse en una final de major. Por ello ha ganado las tres que ha jugado, en tres ciudades distintas: Melbourne, París y Nueva York. Es decir, está a un Wimbledon de entrar para siempre a la historia al completar el Grand Slam. Es cierto que es su superficie menos prolífica -nunca ha llegado a semifinales en Londres-, pero es planteable que Stan enfoque su nueva temporada con el objetivo de llegar fino a la cita en la capital británica. Seguro que allí nadie se lo quiere encontrar por el camino.

¿Hasta dónde puede llegar Raonic?

El canadiense, tercero en el ranking al terminar 2016, será uno de los focos de atención este nuevo año. Su gran temporada, culminada con una final en Wimbledon -su primera en Grand Slam- parecía ser la catapulta hacia el estrellato. Sin embargo, el final del curso no fue tan bueno y alimentó las dudas de un jugador con recursos limitados aunque bien explotados. Sin la batuta de Carlos Moyá, Raonic se ha hecho mayor. Ahora realmente cree y se ve capacitado para ganar, por fin, un Grand Slam. Es más fiable que nunca ante jugadores inferiores, pero le sigue faltando carácter para tumbar a Djokovic o a Murray. ¿Seguirá creciendo Raonic en 2017, como hizo el pasado año? La duda se comenzará a despejar en Melbourne.

Nishikori reclama una nueva oportunidad

Coetáneo de Raonic, el japonés -actual quinto de la clasificación- también aspira, en 2017, a ganar su primer título de Grand Slam. Su nivel de tenis ha ido creciendo en las últimas tres o cuatro temporadas pero siempre, en algún momento del año, los problemas físicos le han frenado. Cuando está al 100%, es un quebradero de cabeza para todos, como demostró en el pasado US Open, tumbando a Murray en cuartos de final. Muchas voces, como la de McEnroe, han señalado que el asiático, por su falta de mentalidad ganadora, nunca triunfará en un major. Nishikori, fiel a su estilo, trabajador y humilde, se pide una nueva oportunidad. Un año sin problemas físicos, por lo menos.

Del Potro y el cuento de hadas

El año de 2016 de Juan Martín del Potro fue un auténtico sueño, un cuento de hadas. Hace 12 meses era casi un ex jugador, con pocas perspectivas de regreso triunfal a las pistas. Sin embargo, volvió, ganó a Djokovic, a Nadal, a Murray, fue plata olímpica y llevó a Argentina a ganar su primera Copa Davis. Ahora, una vez confirmado su retorno, quiere volver a la cima del tenis. Ese Everest que escaló cuando derrotó a Federer en una mágica noche en Nueva York para ganar su primer y único Grand Slam. Por su calendario, quizás sea en la ciudad norteamericana donde tiene más expectativas para volver a ganar. No estará en Australia, para empezar, pero Juan Martín no parece mirar al ranking. De hecho, no teme a nadie. Le temen a él.

Dimitrov, ¿este año sí?

No ha pasado mucho tiempo desde que miles de aficionados, periodistas e incluso jugadores catalogaban a Dimitrov como ‘el nuevo Federer’, una etiqueta que llegó a enterrarle como jugador. Derrotas incomprensibles, comportamientos indebidos y una cabeza débil le llevaron incluso hasta el puesto 40 del ranking. Pero ahora parece que el búlgaro tiene ya todo en su sitio. Realizó un prometedor final de 2016 que le hace soñar con colarse de nuevo en el top-10 en el inicio de 2017, donde defiende pocos puntos, especialmente en Roland Garros y Wimbledon. Quizás ya no habrá que seguir esperando a Grigor.

¿Qué hay de la Next Gen?

Kyrgios, Thiem, Zverev, Coric, Edmund… Son sólo algunos de los nombres de los tenistas que están llamados a hacer cosas importantes en la próxima década en el tenis. Con muchos de los miembros del top-10 en decadencia por su considerable edad, se les debe exigir un paso adelante. Especialmente al australiano, el más señalado por todos, tanto por su increíble talento como por sus extravagancias que tanto le perjudican. También a Zverev, que combina golpes de Del Potro con la cabeza de Djokovic, y que mira ya al top-10 para 2017. O a Thiem, ya en dicho top-10 y con la obligación de consolidarse como una realidad para no seguir los pasos del previamente citado Dimitrov

 

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